Provincia

Urgente: El dudoso rol de D´Onofrio en la fallida expropiación del vacunatorio

Sobre tablas, y en un trámite que apenas duró dos minutos y trece segundos,  la Cámara de Diputados aprobó la ley 15.239 por la que se decidió la expropiación de las nueve manzanas en el km 46, donde el intendente de Pilar Federico De Achával, a posteriori y buscando algún rédito de la pandemia, montó un centro de testeo primero y un vacunatorio después.
Esta decisión, que fue presentada como un «gran logro» del intendente, esconde una saga de engaños digna del mejor de los estafadores, ya que en él cayeron no sólo senadores y diputados sino la población de Pilar, que ahora quizás deba enfrentar uno de los juicios más perjudiciales de su historia reciente.
Pero comencemos por el principio, cuando Jorge D´Onofrio apareció por el parlamento provincial con la idea de expropiar un terreno sobre Panamericana, apenas conocida la noticia de la detención de Mateo Corvo Dolcet, el abogado que capitaneaba el proyecto Pilar Bicentenario que incluía un Centro de Transferencia de Pasajeros, para el que en 2012 se había acordado con el Ministerio del Interior y Transporte de la Nación, Ferrovías SAC y la Municipalidad de Pilar, además de un complejo edilicio con uso residencial, comercial, hotelero, educativo, administrativo y recreativo como consecuencia de su proximidad a la futura estación de trenes Panamericana de la Línea Belgrano Norte.
Apoyado en investigaciones judiciales que advertían que entre los 75 accionistas del emprendimiento se encontraba uno vinculado al lavado de dinero del narcotráfico, D´Onofrio creyó que adueñarse del lugar lo acercaría a un lugar casi de estadista, y ahí nomás comenzó su tarea de convencimiento al resto de sus colegas legisladores.
Les dijo que era una parcela rural, cuando está zonificada como «complementaria residencial», que valía apenas 580.000 pesos (es la zona más cara de Pilar, con tasaciones que superan los miles de millones de dólares), y con únicamente 40 m2 construidos cuando ya se había edificado unos 26.000 m2.
También excluyó del proyecto de ley el nombre “Pilar Bicentenario”, lo que evitó que los alertas de los buscadores de internet anticiparan la maniobra. Y volvió a mentir cuando afirmó que el inmueble “había sido objeto de causas penales”, ya que existe solo un único proceso, en el que nunca se dispuso una medida cautelar contra el inmueble.
El tratamiento del proyecto en Diputados, merece un párrafo aparte, ya que la tarea de los legisladores se redujo a lo siguiente: el presidente le dio la palabra al diputado Tignanelli, quien dijo: “…Gracias, señor presidente. Es para solicitar el tratamiento sobre tablas del expediente D/2854/19-20, proyecto de ley del diputado Jorge D’Onofrio, declarando de utilidad pública y sujeto a expropiación, el inmueble ubicado en la localidad y partido de Pilar, con destino al Poder Judicial y al Ministerio Público Fiscal…” (textual), a lo que el presidente accedió diciendo: “…Se va a poner en votación el tratamiento sobre tablas. Sírvanse marcar su voto…” (textual) luego de lo cual, el secretario de la Cámara dijo “…Aprobado por más de dos tercios…”. Y eso fue todo.
El destino de la propiedad también alienta a la confusión, ya que para los diputados era para «el Poder Judicial de la Provincia de Buenos Aires y el Ministerio Público Fiscal», y para los senadores agregaba «a la construcción y puesta en funcionamiento de una Delegación de la Casa de la Provincia de Buenos Aires y a la Municipalidad de Pilar para la construcción y puesta en funcionamiento de dependencias municipales descentralizadas», que es como fue publicada finalmente en el Boletín Oficial.
Y como para agregar más dudas sobre las causas de la maniobra, no hace mucho, medios locales informaron de la proximidad de la licitación tendiente a continuar con la construcción de la estación de trenes Panamericana de la Línea Belgrano Norte, como resultado de una reunión mantenida entre el secretario de Infraestructura, Planeamiento y Servicios Públicos del Municipio del Pilar, el presidente de Ferrocarriles Argentinos Sociedad del Estado y el mismo diputado D´Onofrio.
¿Quiso D´Onofrio, además de sacar chapa política, hacerse de algún negocio vinculado a la utilización del terreno? Quién sabe. Lo cierto es fue quien le propuso a De Achával montar allí el Centro Covid, y éste, ni lerdo ni perezoso, accedió con el objetivo claro de mostrar algo de gestión en medio de la pandemia. Total, el trabajo estaba hecho, sólo faltaba una mano de pintura y algo de durlock. Había que mostrar algo faraónico, monumental, impactante, que viera todo el mundo, en lugar de recurrir a los carecientes hospitales de la zona, a las pobretonas salitas de las localidades, o, peor aún, a las escondidas sociedades de fomento u opacos centros de jubilados.
Ahora, y a la luz del fallo de la Corte suspendiendo la expropiación, Pilar podría pagar caro tanto brillo y espectacularidad. El problema es que a la plata la deberemos poner nosotros, no D´Onofrio, el intendente o los concejales Ranieli, Neuspiller, Zakhem y otros, especialmente del oficialismo, que aplaudieron a cuatro manos la ocupación, por parte del municipio, de una propiedad privada como la considera todavía el máximo tribunal de justicia bonaerense.
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