Provincia
Axel Kicillof gastará 200 millones en magos, payasos y globología

El gobernador tomó la insólita decisión de invertir un quinto de un billón de pesos en magos, payasos y globología.
En un contexto de grave crisis económica en la provincia de Buenos Aires, el gobernador Axel Kicillof ha tomado una decisión que promete polémica: destinar más de 200 millones de pesos a la organización de ferias y festivales, mientras la provincia enfrenta dificultades para cubrir necesidades esenciales como alimentación e inversiones productivas.
La licitación privada Nro 1/2025, autorizada por Kicillof y ejecutada por el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés «Cuervo» Larroque, contempla un presupuesto de 216.550.000 pesos para la contratación de servicios necesarios para la realización de eventos organizados por la subsecretaría de Organización Comunitaria, la dirección provincial de Economía Social y la dirección porovincial de Juventud. Estas últimas están lideradas por Florencia Villar, Santiago Fidanza y Ayelén Nahir López, respectivamente.
Estos fondos se destinarán a la organización de espectáculos infantiles, presentaciones de malabaristas, payasos, magos y la adquisición de elementos promocionales como cartelería, banderas, gorras, vasos, mates y mochilas con el logo de la gestión del gobernador. Esto sucede en paralelo a una crisis financiera que, según el propio gobierno, justifica la solicitud de autorización a la Legislatura para tomar deuda por el equivalente en pesos a 1.200 millones de dólares.
Esta licitación no es un hecho aislado. Se enmarca en la estrategia de Larroque y Carlos Bianco, dos de los principales operadores políticos de Kicillof, para consolidar una red territorial propia con presencia en los 135 distritos de la provincia. Dicha estructura buscaría fortalecer la posición de Kicillof en una eventual interna contra La Cámpora y preparar el terreno para 2027. Bajo el eslogan «Es con Axel», el gobernador está impulsando la creación de mesas distritales en distintas secciones electorales y sumando el apoyo de dirigentes peronistas, gremiales y movimientos sociales.
Mientras Kicillof y su equipo buscan consolidar su poder con recursos estatales, la administración se enfrenta a una crisis de financiamiento que podría afectar servicios básicos.



