Columnistas

Drogas y adicciones… ¿esclavos modernos?

Por Juan Alberto Yaría (*)

Aprender a escuchar a los pacientes nos enseña el “clima de época” y los daños que ocurren. Jorge se confía y me dice que le enseñaron, incluso algunos profesionales y los amigos del barrio “que podía controlar el consumo…” cuando quise “parar la pelota” estaba internado en terapia intensiva”; no pudo poner barreras a la repetición incesante del consumo.

“Perdí 3 supermercados, un maxikiosco, vendí motos y seguí extorsionado por los dealers”. Llega a la institución con movimientos involuntarios; era un ser “destartalado” y envejecido en sus 40 años. Esclavo moderno.

Otro paciente me confía que un amigo de la familia le daba 150.000 pesos por semana para el consumo. Este perverso, también adicto, dañaba grandemente a un menor de 16 años con padres también consumidores. Historias reales. Incluso llegaba a consumir llorando, odiando lo que hacía, pero lo tenía que hacer imperativamente… no podía parar. Aquí me di cuenta de las consecuencias… el  adicto niega las consecuencias.

Una paciente me relataba que recién en una comunidad terapéutica se dio cuenta que tenía un cuerpo. Ya, entonces, estaba en una sala de guardia con sueros para una desintoxicación.

La “esclavitud” en muchas mujeres adopta características siniestras unidas a la sexualidad en donde muchas quedan sometidas a un “Amo” que las vende por sexo con el pago a ella de unos pesos y cocaína. “Las llaves del departamento las tenía él, las claves del celular también; era solo uno objeto -posesión del otro.” “Absurdamente no podía dejarlo”; “estaba tan enferma que no reconocía las vejaciones y mi cuerpo ya no me pertenecía”.

Es una técnica que utilizo que el paciente además de las sesiones y encuentros escriba y uno de ellos me dice lo siguiente en un texto denominado :La falsa idea del consumo controlado y así me escribió: ”Es una ilusión, un espejismo que me ha llevado a vagar por el desierto de la adicciòn.Me   gustaba creer que podía dominar el fuego que ardía dentro de mí , que podía controlar la pasión que me consumía; pero la adicción es un laberinto sin salida , un camino que se bifurca en mil direcciones y me llevaba a perderme en el infinito”. ”Recuerdo las primeras veces cuando el consumo era un juego, un pasatiempo que me permitía escapar de la realidad, tiempo después me di cuenta de que ese juego era una apuesta en donde se jugaba mi propia vida”. “La adicción es un enemigo astuto , que se esconde en las sombras y ataca cuando menos lo espero y me ha llevado a hacer cosas que nunca imaginé que haría”.

Sigue diciendo: “La idea del consumo controlado es una ilusión y ahí me di cuenta de que es una enfermedad crónica, un mal que me consume por dentro y me lleva a perder el control y así me transformo en un prisionero , un esclavo que no puede escapar de sus propias cadenas”; “pero un día todo cambió en un instante de lucidez comencé a caminar hacia la luz o sea la recuperación”; “pero todo es solo por hoy”.

El marketing del consumo

El consumo de drogas se ha naturalizado como “clima y señal de una época” e incluso es visto como una aurora de Libertad cuando la escena clínica nos muestra a pacientes a Esclavos del consumo y con daños cerebrales y en distintos sistemas orgánicos y en el psiquismo.

El marketing del consumo es enorme con páginas web que relatan las distintas experiencias “psiconáuticas” o sea enseñan a ser un “navegante de la mente” para lograr estados alterados de la conciencia o generar la llamada “magia del caos” (gozar con los estados alterados de la psiquis sin medir consecuencias).

Además, estas páginas web enseñan experiencias con distintas sustancias, sitios que enseñan primeros auxilios psicológicos ante los efectos de las sustancias , antídotos cuando empiezan los primeros signos de sobredosis, antídotos ante las depresiones del consumo, formas de enfrentar las psicosis por estimulantes (cocaína, crack, por ejemplo) y todo esto por fuera de los cuidados médicos necesarios en guardias médicas y bajo profesionales especializados.

Páginas con tutoriales (información para cuidarse ante los efectos de las drogas diversas): como transformar en el cannabis el CBD en THC ( droga alucinógena) por el calor, la zeolita(minerales), el ácido cítrico, etc. También cómo transformar la cocaína en crack. Un verdadero compendio del daño supuestamente controlado, pero buscando efectos más fuertes. Además, cómo hacer brownies, chocolates de cannabis, mantequillas y hasta galletas.

Todo esto existe y mucho más que daré a conocer en estas columnas para que los adultos entendamos como estamos generando cuadros psicóticos en cantidad o deteniendo y deteriorando el desarrollo de las personas y familias y lo leen nuestros jóvenes / adultos consumidores en su computadora desafiando las leyes del cerebro sano y negando consecuencias.

La industria del cannabis entró en el mercado con los anuncios tradicionales ya ilegales, por lo que se volvieron increíblemente creativos en las redes sociales”, y Drug Watch International (Febrero 2025) nos dice: «El contenido está elaborado por expertos para atraer a los jóvenes».

El mismo centro científico que agrupa a los principales grupos preventivos del mundo nos dice que en U.S.A. los vendedores de marihuana en cuatro estados donde la marihuana recreativa es legal (Alaska, Colorado, Oregón y Washington) se han anunciado a los adolescentes menores de edad utilizando juegos electrónicos o dibujos animados.

Un método clave fue el uso de vendedores de aspecto joven en las tiendas de venta de llamados «budtenders» (amigo de la misma edad) que ayudan a los clientes en la tienda a elegir sus productos de marihuana. «Budtender» (“sommelier” del cannabis ) es un símil de “bartender”(adolescente que vende en los bares alcohol). Los anunciantes tienden a fotografiar a los “budtenders” con aspecto de tener 16 años”. Además, en U.S.A. se promociona la marihuana como un producto sexy.

Otro tema que descubrieron estos estudiosos internacionales de la prevención (Drug Watch International)  era que se trataba de relacionar el cannabis con el atletismo y la actividad física, lo que resulta atractivo para los jóvenes. «Los adolescentes están en esa fase de desarrollo de la identidad intentando averiguar quiénes son. Así que si parte de la identidad de un adolescente es un deporte o estar al aire libre y entonces el producto del cannabis está vinculado a algo que es valioso para ellos”.

Todo estudiado para producir mas dinero y por ende mas esclavos en este “clima de época” de eutanasia social.

Cuanto más se conoce el daño de las drogas y el alcohol sobre el psiquismo , el cerebro y el organismo en general más se lo promociona cuando precisamente lesiona áreas claves de la libertad humana. Así avanza el “contagio psicosocial” de “par a par” entre jóvenes (compañeros de escuela, barrios, etc).

Mientras tanto se preconiza el llamado consumo “controlado” y al mismo tiempo se va cancelando progresivamente el discurso preventivo basado en los daños a la salud individual, social y comunitaria .

Esto, en realidad, debería hacerse desde los primeros años de la infancia y con los padres como mensajeros desde las escuelas y los medios de comunicación (“La familia es el primer Estado” nos enseñó el gran pensador inglés Chesterton admirado por J.L.Borges).

Hay una cancelación de la Palabra (en el caso nuestro de una prevención desde cada baldosa familiar hasta el último metro cuadrado de un municipio o país) y el maestro Orwell nos dice :”cada año habrá menos palabras y así el radio de conciencia será cada vez más pequeño”. Eso asegura la dominación química desde el individuo y en la “polis” (la ciudad).

Un problema que sólo puede empeorar

Según un informe de 2024, el consumo diario o casi diario de marihuana entre los adultos de California se triplicó y el consumo de marihuana durante el embarazo casi se duplicó en la última década. Esto ocurrió a pesar de las advertencias a las futuras mamás sobre los peligros del cannabis en un feto no nacido.

Durante un período de cuatro años entre 2015 y 2019, las visitas relacionadas con el cannabis a las salas de emergencia aumentaron en un 70% en adultos mayores, según el informe.

A nivel nacional, la tasa de uso ha ido en constante aumento, con el 15% de todos los adultos estadounidenses diciendo que fuman marihuana, según una encuesta de Gallup. Un estudio de 2022 reveló que los habitantes de los estados donde el cannabis recreativo es legal lo consumen con un 20% más de frecuencia que los de los estados que no han aprobado la legislación.

El aumento del consumo de cannabis puede acarrear peligros imprevistos: «En todo el país se han disparado los índices de ingestión accidental de gominolas y comestibles de chocolate entre niños muy pequeños porque parecen caramelos».

Las llamadas a los centros de control de intoxicaciones sobre niños de 5 años o menos que consumían comestibles que contenían tetrahidrocannabinol, o THC, aumentaron de 207 a 3.054 en cuatro años, un incremento del 1.375%, según un estudio de enero de 2023.

Según una encuesta nacional de 2024, más del 7% de los alumnos de octavo curso, casi el 16% de los de décimo y casi el 26% de los de duodécimo afirmaron haber consumido cannabis en los últimos 12 meses. Cuando el consumo de marihuana se produce durante la adolescencia, es más probable que el individuo se vuelva adicto, según el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas.

El consumo de cannabis durante la adolescencia puede interferir con la memoria, la cognición y el crecimiento del cerebro en un momento crítico del desarrollo natural del niño, dijo la pediatra Dra. Megan Moreno, profesora y directora académica de la División de Pediatría General y Medicina del Adolescente de la Facultad de Medicina y Salud Pública de la Universidad de Wisconsin en Madison.

Hechos clinicos evidentes

Mientras tanto observamos nuevos hechos clínicos que aportan a los males de esta época:

1. Aumento del consumo adulto tantos adultos jóvenes con profesiones y/o trabajos especializados e incluso profesionales de la salud ;

2. Precocidad de la edad de iniciación (12-13 años) justamente cuando el cerebro no termino de evolucionar ya que lo hace recién a los 25 aproximadamente y el impacto es enorme sobre las estructuras del pensamiento y la acción;

3. Gran cantidad de años de consumos hasta llegar a un tratamiento profesionalizado luego de pasar por salas de guardia , varias sobredosis, tratamientos frustrados, etc. con la secuela de hijos abandonados , quiebras económicas, separaciones cruentas, violencia familiar, trastornos metabólicos severos :diabetes, hipertensión, daños hepáticos, entre otros, etc.;

4. En 1999 la cantidad de años de consumo hasta llegar a la primera consulta no pasaba los cuatro años mientras que hoy llega a los diez años como mínimo;

5. Consumo intrafamiliar entre padres e hijos en algunos casos , entre hermanos existiendo una transmisión generacional de las adicciones;

6. Cambio de contextos barriales con multitud de vendedores y consumidores y “cementerios a cielo abierto “ en las calles , aguantaderos en donde conviven adictos en casas , unión de las drogas al comercio sexual.

Un trabajo asistencial realizado por la Asociación de Medicina en Adicciones de U.S.A. mostró que se necesitan varios años para que la memoria adictiva vaya supliendo el “flash” que cautiva por otros placeres más sanos.­

El cambio cerebral lleva dos años desde el primer consumo en consolidarse (químicos, eléctricos, emocionales, funcionales y estructurales en algunos casos). Los tiempos de resiliencia (superación de estas adversidades) lleva también dos años para llegar a un proceso de neuro-regeneración ya que las drogas generan un proceso neurodegenerativo.­

El porcentaje de personas que prueban drogas y se vuelven dependientes varía según la sustancia y la población estudiada. Cuando se ha cancelado como política la prevención social desde la niñez aumenta enormemente el consumo dependiente.

En la época de la ciencia se ignora el cerebro y las distintas estructuras corporales comprometidas, así como el daño al psiquismo. “Business are Business” (me decía un viejo maestro en U.S.A. cuando estudiaba ahí), podríamos decir. Esta eutanasia socialmente preformada deja mucho dinero. “Business are business” dicen los americanos. La industria de la producción de esclavos.

 

(*) Psicólogo. Experto en Adicciones

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