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Contra las operaciones mediáticas, los resultados de la «scaloneta»
No permitas que por interés nos bajen el precio

Con la selección avanzando en el Mundial -a punto de final-, recrudecieron las operaciones mediáticas tendientes a destronar a Claudio «Chiqui» Tapia y hacerse de la presa más codiciada: la AFA.
Hace tiempo que la conducción de la entidad que rige los destinos del fútbol argentino viene soportado embates no sólo judiciales sino también mediáticos. En el primer caso, habrá que esperar lo que resuelvan jueces y fiscales; en el segundo, basta con echar una ojeada a los principales medios nacionales para entender una movida en la que confluyen las ambiciones por ese sillón, y por los millones de dólares que genera.
Lo más lamentable es que para hacerse de esa codiciada presa, puede advertirse en comunicadores a sueldo una más que reprochable actitud: no disimulan los deseos de que la Argentina se quede fuori de la copa, a contramano de lo que desea la mayoría del pueblo argentino que encontró en esta selección un grupo al que vale la pena alentar lejos de cualquier especulación.
Porque con este plantel, los argentinos -tan individualistas ellos- encontraron una causa común, en la que todos -aún los mas recalcitrantes- confluyen sin mayores problemas. Es cierto que no faltan los que acusan, sobre todo al capitán, de preferencias ideológicas contrarias a las que ellos mismos acarician, pero no pasa de ser una supina estupidez que la mayoría descarta sin demasiadas dificultades. Ahora bien, si los muchachos adhirieran a tal o cual idea, tampoco es problema, o acaso no vivimos en una democracia que aunque no toda lo perfecta que quisiéramos, tiene como pilar fundamental la libertad en todo sentido. Hasta de pensar.
Por otra parte, en los últimos días, previo a la semifinal que Argentina disputará con Inglaterra, puede advertirse una suerte de «malvinización» del Mundial en varios medios, en especial los más «grandes»: La Nación y Clarín. Ambos coinciden en sublimar aquel partido en el que Maradona hizo jugar la mano de Dios como el más heroico, épico y enorme de nuestra historia futbolística, nada menos que contra los piratas usurpadores de Malvinas. El de mañana, por el contrario, no es más que un partidito, casi como de ésos que juegan solteros contra casados en alguna cancha -o potrero- perdida en el conurbano.
La intencionalidad es clara: bajarle el precio a esta selección y, por ende, a la conducción de la AFA. Aquello fue inolvidable -un verdadero hito deportivo que nadie en su sano juicio discute-; lo de estas horas, apenas un trámite. Y es comprensible. Los que quieren adueñarse de la AFA saben, perfectamente, que otra copa -sumada a dos América y una mundialista- no haría más que consagrar a Tapia como el líder indiscutido de una de las más grandes pasiones nacionales. Destronarlo, entonces, se convertiría en una tarea titánica.
Con el «Chiqui» volviendo a casa con el trofeo -o una buena ubicación en el podio-, personajes como el empresario Guillermo Tofoni, y su corte de periodistas asalariados no tendrían más remedio que embolsar el violín y seguir con la música en otra parte. Lejos, muy lejos de la AFA.
En lo que esta gente sigue sin reparar, es que Claudio Tapia no sólo tiene el respaldo de los afiliados a la entidad sino también de los jugadores y cuerpo técnico de la selección; hasta aquí no se advierte que Messi o Scaloni respalden a Tofoni o al periodista Nicolás Pizzi, de La Nación.
El presidente de la AFA soporta hoy el fuego cruzado de un gobierno que, paradójicamente, admira a Margaret Thatcher, de medios y periodistas enojados por no acceder a más negocios con el fútbol, y de empresarios ávidos de su sillón y que ya llevan prometidos no se sabe bien cuantos millones para quienes colaboren con sus propósitos.
Guillermo Tofoni es uno de ellos, acaso el más visible. Regentea un grupete de escribas -ningún libre pensador- entusiasmado por el botín que el empresario promete desviar en caso de presidir la AFA. Llegó incluso a ofertar a multimedios grandes del conurbano.
Amigo del gobierno -aportó a la campaña de Patricia Bullrich-, coincide con Milei en la «necesidad» de las Sociedades Anónimas Deportivas, las famosas SAD, una forma segura de lavar dinero utilizando a los clubes como pantallas. Esta iniciativa es la que terminó enemistando a Tapia con Milei, por la firma del decreto 70/30 que habilita (contra el estatuto de AFA) la inversión de capitales privados en los clubes de Argentina.
Tofoni denunció a Tapia en el marco de la causa CFP 1294/2023, por defraudación por desbaratamiento de derechos e infracción art. 303, vinculada al sponsoreo y a la organización de partidos amistosos del Seleccionado Nacional, particularmente los disputados en la República Popular China.
Como resultado tanto la AFA como su presidente fueron sobreseídos el 6 de septiembre de 2023, decisión que fue confirmada por la Cámara Criminal y Correccional Federal (Sala I) en noviembre de ese año y, posteriormente, por la Cámara Federal de Casación Penal en abril de 2024, con lo que se cerró el expediente.
Esta causa se refiere a la disputa iniciada en 2022 por AFA por la explotación de la marca «Selección» por la empresa World Eleven, de la cual Tofoni es CEO y que trabajó con la directiva encabezada por Tapia para el sponsoreo y la organización de amistosos.
Finalizado el contrato, la AFA denunció que el empresario siguió utilizando la marca, lo que motivó una disputa judicial que ganó Claudio Tapia.
En su afán personal contra su odiado «Chiqui» por una cuestión que debía resolverse en el fuero económico y no penal, Tofoni sigue fogoneando en su contra con una causa vieja y ya resuelta por la justicia, y se cuida muy bien de mencionar que desde diciembre pasado, por una denuncia del fiscal Guillermo Marijuán, se encuentra imputado por lavado de dinero por movimientos recientes en los mercados de pases del fútbol argentino. Con razón escorcha con lo de las SAD.
Otro que vio luz y se subió a esta campaña en procura de mayor visibilidad desde lo político, fue el ignoto legislador por CABA, Facundo Del Gaiso, hombre de la CC, que sin mucho que agregar a la controversia y con su historial legislativo casi en blanco, optó por postear en X mensajes tales como que «como sociedad tenemos que elegir en algún momento que Argentina queremos. Si la ‘Argentina de Messi y Scaloni o la Argentina de Tapia y Toviggino’. Si la Argentina ‘del primer gol de Diego a los Ingleses o la Argentina del segundo gol de Diego a los Ingleses’… La desgracia es ‘decir que queremos la Argentina de Messi y después mirar para otro lado con la Argentina de Tapia y Toviggino’. Otro paso más para el «blindaje judicial» del Chiqui Tapia y Pablo Toviggino, post Mundial«.
Un tanto confuso el posteo, aunque en lo que no se confunde Del Gaiso es a la hora de recibir ciertas gratificaciones como las procedentes del rey de las fotomultas Leandro Camani, según lo contó el puntero pilarense Yofe aceptando su propia actuación como gentil intermediario.



