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¿Presidenciable? La sombra detrás de Daniel Hadad

(Por Claudio Ponce de León y el equipo periodístico de Cadena Premium 94.5 e infopilar.com.ar) El empresario mediático coquetea hoy con la idea de alcanzar la más alta magistratura de la Nación, alentado por un improbable Círculo Rojo que busca un sucesor para Milei entre quienes puedan seguir garantizando sus negocios. Pero detrás suyo aparece la sombra de un personaje tenebroso: el ex montonero Mario Montoto.
La relación entre ambos se remonta a 2008, cuando conformaron la firma Global View, que obtuvo numerosos contratos con gobiernos municipales y provinciales para la provisión de cámaras de seguridad. En 2012, la japonesa NEC se quedó con el 85% de dicha compañía por alrededor de 30 millones de dólares, manteniéndose Montoto como socio minoritario por exigencia expresa de NEC, que probablemente valoró las buenas conexiones del empresario.
Porque ahí reside el verdadero valor de Montoto, un lobbysta exquisito, de bajo perfil, que amasó una verdadera fortuna nadie sabe muy bien cómo, aunque esto pueda suponerse sin demasiado esfuerzo.
Pero comencemos por el principio. Montoto comenzó su trayectoria política en los ’70 en la Unión de Estudiantes Secundarios (UES) y Montoneros -donde fungió como secretario y jefe de custodios de Mario Firmenich-, hasta convertirse en la actualidad en el titular de la Cámara de Comercio Argentino-Israelí (CCAI) y comandar un imperio empresario dedicado a la venta de materiales y servicios de seguridad. Fue el anfitrión del presidente Javier Milei en un encuentro en que el mandatario anticipó la firma de un memorándum para afianzar lazos con Tel Aviv. Su trayectoria política, por tanto, describe una parábola semejante a la de la hoy senadora Patricia Bullrich, que en los ’70 también pasó por la “izquierda peronista” y hoy es una abanderada de las políticas de mano dura y alineamiento con la Casa Blanca e Israel.
Dicen que su paso como próspero empresario comenzó con las negociaciones por el rescate que los «Montos» exigieron por la libertad de los hermanos Born, y aunque en el medio vendió relojes y ropa en Paso de los Libres, su despegue fue con las máquinas expendedoras de boletos para los colectivos, para lo cual se asoció con Ciccone Calcográfica y formó Trainmet Ciccone Systems (TCS).
En paralelo, en 1990, fue el vínculo entre los indultos de Menem a Firmenich y otros dirigentes montoneros. Miguel Bonasso escribió que, por medio de Montoto, el Peronismo Revolucionario -el montonerismo reciclado- apoyó la campaña presidencial del riojano con un importante aporte económico a cambio de esos indultos. ¿Habrá sido con parte de los 60 millones que se pagaron por el rescate de los Born? Quién lo sabe. También en los ’90, fue presidente de Metropolitano, empresa de Sergio Taselli, favorecida por la privatización menemista de los ferrocarriles en esos años.
Ya como empresario de seguridad, Montoto fundó en 2003 Codesur (Corporación para la Defensa del Sur), que representa o se encuentra enlazada con las israelíes IAI, Azimut, Saymar, Metax y Soltam. La mencionada IAI (Israel Aircraft Industries) firmó en 2018 un convenio con la Fábrica Argentina de Aviones (FadeA) por 100 millones de pesos para venderle a esta última aeropartes y servicios. Codesur, a su vez, suscribió en 2012 un acuerdo con la sudafricana Paramount Group para comercializar en la región vehículos blindados. Y estuvo a cargo, también, de tareas de mantenimiento de los submarinos ARA Salta y ARA San Juan, hundido en 2017.
Desde 2006, Montoto se dedicó casi exclusivamente al negocio de las cámaras de seguridad en la ciudad de Buenos Aires. Entre abril de 2009 y enero de 2010, el gobierno de Mauricio Macri contrató en forma directa a Codesur siete veces. Además, se convirtió en proveedor de múltiples municipios bonaerenses durante la gestión de Daniel Scioli, con quien viajó a Israel en 2010 en una gira oficial. En 2012, por su parte, Global View firmó un contrato para la instalación y mantenimiento de cámaras con la intendencia de Rosario, a cargo, por entonces, de Mónica Fein, del Partido Socialista. La conexión con los distintos partidos del régimen es una de las claves del poder de Montoto.
Montoto no solo se encargó de la instalación de cámaras en las calles y el transporte público (bajo la gestión del jefe de gobierno Horacio Rodríguez Larreta, se encargó de colocar 1.510 en el subte, 7.882 en colectivos y 2.100 en la vía pública), sino que también vendió (a través de la firma Danaide S.A.) sistemas de vigilancia de vehículos, que son usados por los gobiernos para monitorear el paso de autos y registrar patentes.
Danaide S.A., además, obtuvo en 2021 “una licitación por análisis de video y gestión de imágenes por 300 millones de pesos”, siendo jefe de gobierno el ya mencionado Rodríguez Larreta. El negocio se extiende a la vigilancia de cárceles y detenidos, por medio de Surely, que importa materiales de Israel y comercializa pulseras electrónicas, botones antipánico y tobilleras con GPS.
Montoto posee también la editorial Tadea, que financió, por ejemplo, el libro de Sergio Massa “Así lo hicimos” que versa en torno a la experiencia en materia de seguridad del municipio de Tigre (donde hay gran cantidad de cámaras de vigilancia instaladas) y que cuenta con un prólogo del ex alcalde Nueva York y abogado de Donald Trump, Rudolph Giuliani.
También es, por ejemplo, amigo del fiscal Carlos Stornelli, y de represores de la dictadura (Daniel Karlsson, teniente del Regimiento de Infantería N°9 de Corrientes en esa época, es el director de Codesur).
El empresario, además, tuvo mucho que ver con la formación de las fuerzas de seguridad argentinas en Israel, como la del grupo Halcón, en 2017, bajo la gestión de María Eugenia Vidal. A esto se suma la participación de empresas israelíes en el control fronterizo, la compra de cuatro lanchas militares, en 2018, bajo la gestión Bullrich, el abastecimiento de armas a los kelpers, y la adquisición del sistema de espionaje Pegasus en el curso de la visita del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu al país en 2017. En este viaje jugó un rol clave, como parte de la comitiva, el empresario Guillermo Yanco, esposo de Patricia Bullrich.
Por estas horas, acostumbrado al poder y a los beneficios que rinden su cercanía, Mario Montoto, el montoempresario al que todos conocen pero del que nadie habla, blindado como está por los medios, despliega todo su arte de lobbysta para instalar a su socio y amigo en la Casa Rosada, aunque no faltan quienes consideran a Hadad una suerte de empleado. Esto, si damos crédito a los rumores que aseguran que el cien por cien del paquete accionario de Infobae pertenece al propio Montoto. De esta forma se repetiría, y no precisamente para bien de la Argentina, el esquema que llevó al poder a Javier Milei, con su jefe Eduardo Eurnekián fogoneando su candidatura y un gobierno de y para empresarios.



