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Milei, Adorni, el reality show y el maravilloso mundo de la ayahuasca y la improvisación
Por Nicolás Sanz (*)

La Quinta de Olivos volvió a quedar en el centro de una escena que parece escrita por un guionista con exceso de imaginación, aunque esta vez el argumento viene acompañado de despidos y empleados que se enteraron de su suerte cuando llegaron a cumplir con su jornada laboral.
El presidente Javier Milei decidió disolver la Administración General de la Residencia Presidencial, trasladar el control integral a la Casa Militar y echar a 12 trabajadores, entre ellos Osvaldo Javier Sosa, hasta ahora intendente de la quinta con el argumento de supuestas filtraciones y la necesidad de reforzar la seguridad.
El dato que vuelve todavía más llamativo el episodio es que Sosa es cuñado de María Belén Agudiez, una funcionaria que integra el círculo de confianza de la secretaria General de Presidencia Karina Milei.
Todo ello se habría dado luego de una serie de asados familiares, reuniones de amigos e incluso un supuesto bautismo y una sesión de ayahuasca, lo que alcanza para entender el nivel de surrealismo que rodea a la residencia presidencial.
La historia llegó incluso a los perros del presidente cuando en las últimas horas circularon versiones que vinculaban la intoxicación y posterior muerte de uno de los canes con personas que trabajaban la Quinta.
Sin embargo, según reconstruyó diario La Nación, fuentes oficiales negaron que haya existido un episodio de ese tipo y calificaron esas versiones como falsas. La Quinta de Olivos terminó así convertida en una especie de reality show.
Como sea. Ello demuestra que cualquier locura hoy puede ser creíble sobre los acontecimientos que pueden suceder puertas adentro de la Quinta presidencial…y las consecuencias las pagan los propios empleados.
Según denunció ATE Capital, algunos trabajadores fueron directamente enviados a sus casas a esperar el telegrama de despido, mientras que entre los afectados hay personal de jardinería, administración y cocina. Increíblemente los militares se encargaran de cortar el pasto y alimentar al presidente. Todo sea por las Malvinas.
Mientras los rumores recorren los corrillos de la política, el Gobierno acaba de crear otro de esos cargos que parecen diseñados a medida de la estructura libertaria, solo para darle espacio a aquellos que militan a favor de La LIbertad Avanza sin tener idoneidad demostrada.
Tal es así que el vocero presidencial Adrián Ravier designó a Martín Ariel Polakiewicz, licenciado en Filosofía por la UBA y activo usuario de X, como ¡Director nacional de Discurso! (o sea, digamos).
El nombramiento rige desde el 24 de julio y fue oficializado esta semana mediante el Boletín Oficial. Su función incluye colaborar en la definición de los lineamientos discursivos del Presidente, elaborar mensajes y discursos y participar de la planificación de la comunicación presidencial.
Se agrega así una nueva Dirección a un área que se encuentra dentro de una estructura que consume unos 30 mil millones de pesos anuales. Algo así como unos 20 millones de dólares. La motosierra parece no haber alcanzado al sector que más celebra el 29 de cada mes.
Polakiewicz llegó además con una trayectoria vinculada a la discusión pública en redes sociales y lo más insólito es que el propio Gobierno defendió su designación destacando sus publicaciones. Militar en Twitter a veces puede ser muy redituable evidentemente.
El cargo, en términos prácticos, consiste en ayudar a decirle al Presidente cómo decir lo que tiene que decir, ergo, parece que no le alcanza con la inmensa estructura con la que cuenta para no pasar papelones.
Mientras tanto, el ex jefe de Gabinete Manuel Adorni volvió a aparecer en medio de la discusión sobre su patrimonio, sus gastos y su ostentoso nivel de vida en el marco de constantes prórrogas a la hora de responder sobre las incongruencias de su declaración jurada.
Resulta que el ex funcionario caído en desgracia se mudó a una propiedad de alta gama en Vicente López, con vista al río, varias cocheras y seguridad privada, con un costo mensual que rondaría los 8 mil dólares.
Al menos ese valor se encuentra dentro del mercado de alquileres de unidades premium de la zona, donde actualmente aparecen propiedades de características similares con valores no inferiores a los 7 mil dólares.
Otra vez, el ex vocero de Milei ostentando una fortuna que no puede explicar. Parece no haber aprendido de los casi cuatro meses de solicitudes parlamentarias mientras se encontraba ejerciendo la Jefatura de los Ministerios ni de los requerimientos judiciales.
Es que, cabe recordar, Adorni ya quedó bajo la lupa de la justicia por operaciones inmobiliarias y gastos realizados en efectivo, entre ellos viajes al exterior, una explicación que requiere papeles y trazabilidad del dinero… que no puede (ni quiere) responder.
Y mientras el Gobierno intenta explicar sus decisiones hacia afuera para evitar que los escándalos que rodean a los principales funcionarios y ex funcionarios crezcan, hacia adentro tampoco parece existir demasiado consenso sobre qué se está haciendo.
El caso del ajuste en Discapacidad en el presupuesto 2027 es probablemente uno de los ejemplos más claros de ello, con una Patricia Bullrich, presidenta del bloque oficialista en el Senado, reconociendo que las modificaciones incorporadas al sobre la Ley de Emergencia en Discapacidad no habían sido discutidas previamente en la Mesa política que ella misma integra.
Dijo que los cambios llegaron al Congreso de la Nación sin ser conocidos por los propios legisladores oficialistas y advirtió que esa situación deteriora la relación con los aliados.
Más allá del hecho que es por supuesto relevante (y preocupante) por sí mismo, también lo es quién lo dice, porque la ex ministra de Seguridad participa de las reuniones encabezadas por Karina Milei y es, en todo caso, la encargada de articular consensos con senadores de otras bancadas. En serio ¿a qué se debe tanta, pero tanta improvisación?
Allí aparece nuevamente la fuerte interna entre Karina Milei y Patricia Bullrich que no da tregua y aún así la ex ministra de Seguridad Nacional parece tener el peso suficiente para manejar nada menos que los hilos del oficialismo en el Senado como así también decisiones de relevancia dentro del Gobierno. “El Jefe” reniega del día que aconsejó a su hermano trazar alianzas con la ex candidata presidencial de Juntos por el Cambio.
Lo curioso es que todo lo antedicho sucede dentro de un Gobierno que llegó al poder de la mano de un discurso de eficiencia y solo sabe exhibir improvisación tras improvisación, fantasmas inexistentes y militantes premiados solo por formar parte de la redacción del Diario de Yrigoyen.
Olivos, los despidos, los cargos, las internas, el Presupuesto y las discusiones patrimoniales parecen historias separadas, pero no lo son, porque en conjunto exhiben el grave problema de una administración atravesada por decisiones repentinas, funcionarios desinformados, discusiones dentro del espacio por el poder y empleados que terminan pagando las consecuencias de conflictos que se cocinan bastante más arriba.
La escena sería bastante cómica y hasta podría formar parte de una saga cinematográfica absurda si no se tratara de la realidad de quienes manejan los destinos del país.
En Olivos podrán seguir discutiendo quién entra, quién sale, quién organiza los asados, quién se encarga de las sesiones de ayahuasca y quién controla la quinta… pero nadie sabe realmente cómo controlar al presidente cuando el Gobierno es manejado por su hermana y el país está a la deriva. una deriva absurda, pero deriva en fin.
(*) Secretario General de Redacción del portal Tribuna de Periodistas



