Judiciales

Comienza el juicio contra la doméstica acusada de matar al ingeniero Wolfenson en La Delfina

Se trata de Rosalía Paniagua, quien llega acusada de robo calificado por el uso de arma en forma impropia en concurso real con homicidio criminis causae.

El juicio oral por el crimen del ingeniero Roberto Wolfenson, ocurrido el 22 de febrero de 2024 en el country La Delfina de Pilar, comienza este lunes en el Tribunal Oral en lo Criminal N° 4 de San Isidro contra Rosalía Soledad Paniagua, la empleada doméstica de la víctima.

La mujer será juzgada por el delito de robo calificado por el uso de arma en forma impropia en concurso real con homicidio criminis causae, es decir que durante su periodo como empleada de Wolfenson le sustrajo objetos de su casa y, para ocultar ese delito, lo asesinó.

El 23 de febrero de ese año su profesor de piano se acercó, como de costumbre, a la casa del ingeniero para llevar a cabo las clases, sin embargo, ese día nunca respondió. Luego de varias horas intentando ingresar, lo lograron y allí descubrieron que estaba muerto.

Cuando fue descubierto, el cadáver estaba “boca arriba, contra un rincón y con la cabeza debajo de un radiador”. Presentaba golpes en la cara, más precisamente en una ceja, la frente y hasta un corte en un pómulo, un fuerte impacto en la nariz y un corte interior producto de otro golpe en la boca, con una lesión en la parte interna de una de las mejillas. El crimen habría ocurrido 24 horas antes.

Tanto el primer médico que llegó, como el perito, confirmaron que había fallecido de un ACV isquémico y lo anotaron en el informe policial, aunque algo hacía sospechar. Una oficial de la comisaría de Pilar fue la clave para que se dé inicio a una investigación, la cual determinó, con la autopsia, que Wolfenson había sido asesinado y murió por estrangulamiento con lazo.

En un comienzo la investigación pasó por otro lado como, por ejemplo, la pareja del ingeniero, aunque tiempo después se logró descubrir la verdad.

Las cámaras de seguridad fueron claves para constatar que Paniagua, que estaba como reemplazante, era la autora del crimen. Una cámara de la estación de tren la vio con un celular que no era suyo en su mano, así como también con parches porque se había lastimado.

Todas estas pistas permitieron que se realice un allanamiento en su domicilio y allí dentro se constató que tenía objetos pertenecientes a la víctima, motivo por el cual fue detenida.

Pese a que sostiene su inocencia, y hasta culpó a un tal Félix, como amante de Wolfenson, ese círculo se cerró y ahora la acusada es juzgada por el crimen del ingeniero.

El TOC N°4 de San Isidro está integrado por los jueces Victoria Santamaría Guglielmetti, Osvaldo Rossi y Esteban Andrejin. El Ministerio Público estará representado por la fiscal Laura Capra y los hijos de la víctima, por el abogado Tomás Farini Duggan.

 

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