Judiciales

Urgente: duro revés para Yofe y la banda de presuntos extorsionadores

El fiscal de Instrucción N° 2 de Pilar, Andrés Quintana, resolvió archivar las denuncias iniciadas por Matías Yofe por «amenazas«, al tiempo que ordenó el retiro de su custodia personal y que sea investigado por «la posible comisión del delito de falso testimonio (art° 275 del Código Penal)«.

Puntualmente, en el caso de la custodia oportunamente «ordenada respecto del domicilio y persona de Matías Yofe y su grupo familiar» (seis efectivos, entre Prefectos y Bonaerenses), cesará en sus funciones «dentro del quinto día de notificado«, lo que ocurrirá este jueves, ya que dicha notificación fue recibida por el «lilito» el 27 de febrero pasado.

En los considerandos de su resolución, Quintana recordó que «la presente investigación se originó el día 26 de marzo de 2025, oportunidad en la cual Matías Yofe, ante el Juzgado Criminal y Correccional Federal de Campana puso en conocimiento que terceras personas vinculadas a Claudia Pombo, le habrían transmitido expresiones de índole amenazante, las cuales ésta habría efectuado respecto de su persona en el ámbito de una reunión social«.

«Según su convicción, aquella intimidación se hallaba vinculada a una denuncia que había formulado y que tramitaba ante dicha judicatura. De allí que formuló la misma ante esa dependencia. Sin embargo, el Sr. Juez a cargo del Juzgado Criminal y Correccional Federal
de Campana se declaró incompetente para continuar interviniendo en las actuaciones
dado que la misma no resultaba de competencia federal«, agregó.

En ese sentido, el funcionario indicó que «el objeto procesal delimitado por el fiscal tuvo por objeto ‘determinar si existe un plan en curso a fin de atentar contra la vida de Matías Yofe por parte de autor/es indeterminados, como así también de intimidación hacia su persona y su familia’«, antes de precisar que «el hecho se inició a partir de los dichos que le hizo saber al denunciante Emanuel Enrique Vivas (quien declaró tanto ante el Juzgado Federal como en esta sede), quien le manifestó a Yofe que había escuchado en el marco de un acto político -a fines del año 2024- a militantes expresar que Matías Yofe se equivocaba al denunciar a Jorge D’Onofrio y que no sabía con quién se metía«.

Tras esta introducción, el fiscal analizó los distintos episodios denunciados por el «lilito» comenzando por el del 16 de abril de 2025, cuando Yofe aseguró que alguien había dañado los neumáticos de su vehículo, lo que fue desmentido por el periodista Claudio Ponce de León en su declaración testimonial ofrecida en la causa por «extorsión agravada» que ya tiene al propio Yofe como imputado. El mismo día, sostuvo que en el estacionamiento del shopping Champagnat «un individuo lo miró en forma intimidante«.

«No obstante, el análisis de las grabaciones efectuadas por personal policial no evidenció seguimiento ni conducta sospechosa alguna«, apuntó previo a mostrarse convencido de que «aquella circunstancia intimidante señalada, en realidad nunca existió«.

También aludió a la denuncia por la «sospechosa» muerte del perro de la familia, un chihuahua que apareció en un baldío contiguo a su domicilio. En este punto, Quintana recurrió a otra testimonial, la del custodio Jesús Brandán quien consideró que el animal «presentaba lesiones compatibles con el ataque de otros animales, hipótesis sustentada en antecedentes similares por la presencia de gran cantidad de perros callejeros en el barrio«.

«Nuevamente -remarcó el funcionario- se intenta presentar como un acto de intimidación lo que encuentra explicación en la vida diaria«.

Otro de los incidentes aludidos por el fiscal fue el del 30 de julio del año pasado, cuando según Diego Escobar, hombre de confianza de Yofe y coimputado en la causa por extorsión, dos sujetos ingresaron a la casa partidaria de la CC en Villa Morra para advertirle que «la cortaran» con las denuncias. Según el relato de Escobar, no sólo lo golpearon sino que además «lo adormecieron con un trapo con sustancias desconocidas al tiempo que le recomendaban que ‘dejaran de hablar’«.

Aquí el fiscal, después de aclarar que «no hubo denuncia ni se corroboró llamado al 911«, apeló nuevamente a los dichos del custodio Brandán quien descreyó de la versión de Escobar y que sostuvo que cuando le manifestó su escepticismo al propio Yofe, éste le contestó «suma para la causa«.

El tercer testimonio utilizado por Quintana para fundar su resolución fue el de una mujer -Andrea García- a la que según Yofe habían amenazado vía WhatsApp con los siguientes mensajes: » Ya sabemos con quien hablaste», «te estamos siguiendo», «no te bastó con que te tirotiaran (sic) la casa», soy diputado, sabés el poder que tengo, hasta dónde puedo llegar».

Lo curioso del caso es que desde la fiscalía se comunicaron telefónicamente con la nombrada para combinar una audiencia, y según su titular «la interlocutora se mostró sorprendida e indicó que no quería que la llamen, que era todo una mentira y que no quería estar involucrada en ningún conflicto. Que ella no había denunciado nada, que se dejen de molestar y que no volvieran a llamar a su número«. Al mismo tiempo, cuando le mencionaron a Yofe, la mujer «dijo que no quería saber nada y que eran unos mentirosos«.

En consecuencia, para el funcionario judicial «no existen elementos de convicción que permitan corroborar las diferentes hipótesis de cargo. Por el contrario, de lo indicado, surge que varios de ellos fueron relatados y denunciados a sabiendas que resultaban falsos«.

Conclusión necesaria

Más allá de la cuestión puramente judicial que transcribimos arriba, lo cierto es que lo de Yofe no es más que un final anunciado. La CC, a través de su jefe, el diputado por la Ciudad Facundo Del Gaiso, y el empresario Leandro Camani, aportantes ambos a los ingresos mensuales del «lilito», le hicieron poner la cara y lo dejaron solo.

Por quince minutos de fama, a Yofe no le importó que lo usaran de carne de cañón. La prensa nacional lo dejó de lado, destruyó lo poco que le quedaba a la CC de Pilar, convirtiéndose en una mancha que muchos prefieren evitar. Con este pedido del fiscal ya suma cuatro causas en su contra y también ya, desde lo político, no le quedan ni siquiera los cuatro radicales que le palmeaban la espalda.

Por otra parte, y atendiendo a la capacidad creativa evidenciada por el «lilito» a la hora de armar historias, será cuestión de estar alertas por lo que pueda decir o hacer desde el jueves, cuando se quede sin custodia.

 

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

14 − 8 =

Noticias relacionadas

Follow by Email
Twitter
YouTube
Instagram
WhatsApp