Provincia
Nuevos aranceles para los colegios privados bonaerenses: cómo quedan las cuotas

Desde la Asociación de Institutos de Enseñanza Privada de Argentina (AIEPA) indicaron que «estas adecuaciones se dan en un contexto difícil para el financiamiento de la educación de gestión privada».
No obstante el dirigente aclaró que «las escuelas, sus directivos y sus responsables hacen un gran esfuerzo aunque el costo del arancel esté por debajo de los incrementos de los costos operativos y de funcionamiento de los institutos, para que no se altere el desempeño diario de los centros de enseñanza privados».
Alta cobertura educativa
El sistema de educación privada en la provincia de Buenos Aires, alcanza casi el 30% de la cobertura educativa y contiene a más de 1.3 millones de alumnos. De acuerdo con las últimas paritarias acordadas por el Gobierno bonaerense, el costo de los salarios que deben pagar los establecimientos aumentó hasta un 17% acumulado en el periodo enero/abril, si se toman en cuenta – además de los porcentajes al básico informados por las autoridades – los aportes no remunerativos que se acordaron en esas mesas de negociación salarial.
En la provincia de Buenos Aires, alrededor del 70% de los colegios privados reciben aporte estatal, lo que implica que los incrementos de cuotas deben ser autorizados por el gobierno provincial. Los colegios con arancel «libre» pueden aplicar aumentos por fuera de este mecanismo.
Cierres de escuelas y caída de matrícula
En los últimos años se han registradocierres de instituciones educativas privadas, algunas de ellas de larga trayectoria, tanto en el Conurbano, en CABA y también en la ciudad de La Plata. Según indicó, se trata de un fenómeno que comenzó a notarse con mayor fuerza después de la pandemia y que responde a una combinación de factores, como la caída de la natalidad, la disminución de la matrícula – con unos 300 mil alumnos menos en todo el sistema educativo en los últimos cuatro años -, el atraso en los aranceles, el aumento de tarifas de servicios públicos y las dificultades económicas de muchas familias que como consecuencia hizo aumentar los porcentajes de morosidad.
“Hay escuelas que no cerraron pero cuya situación es crítica, están endeudadas o tomando créditos para poder pagar sueldos y cargas sociales”, advirtió Zurita.



