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El entramado mediático detrás de la figura de Leandro Camani

Desde el 2017, cuando apenas tenía para sobrevivir como técnico de audio y video, hasta este presente de empresario dueño -a través de su servicio de fotomultas- de la mayor parte del territorio bonaerense y de otros distritos, Leandro Camani cimentó su poder en base a un complejo entramado de relaciones con medios y periodistas de variado calibre, lo que aprendió, seguramente y como dicen, en su paso por la noche como oficioso RRPP que presentaba señoritas a señores maduros o como acompañante de solas/os que necesitaban un poco de calor humano.
Sólo a partir de esta premisa se entiende el blindaje de que goza en medios como La Nación +, además de portales diseminados por toda la provincia que reciben un jugoso aporte por parte de sus empresas -Secutrans y Tránsito Seguro-. O que, directamente, compra, aún cuando sus titulares insistan con ficcionar su propiedad. Incluso este portal tuvo alguna oferta al respecto, y no es necesario entrar en detalles sobre el resultado de las negociaciones.
En el caso de La Nación +, su director periodístico, Luis Majul, tiene a su hijo Octavio -un joven y prometedor politólogo- desempeñándose en News Digitales, el portal propiedad de Red Cube, empresa perteneciente a Leandro Camani. Como dato de color, en la última entrega de los premios Martín Fierro Digitales -que también pertenecen al empresario-, ese portal fue distinguido con una estatuilla «por el mayor crecimiento entre las plataformas informativas», y quien subió al escenario para recibirlo, orgulloso y a puro agradecimiento, fue… si, el propio Leandro.
Por otra parte tenemos a Esteban Trebuc, que aparece sin demasiado disimulo en la nómina de los periodistas que cobran por las empresas del «rey de las fotomultas», lista que ya se presentó en la justicia de Pilar.
Esto explica porque en los últimos días Matías Yofe, el hombre de la Coalición Cívica en Pilar, haya encontrado en la pantalla de La Nación + un cálido refugio para expresar sus quejas contra el complot universal que determinó ya su procesamiento por «falso testimonio» y su imputación por «extorsión agravada», actuaciones que se sustancian en dos fiscalías del distrito. En ese último caso, comparte acusación con el mismo Camani, de quien se sospecha cumple el rol de financista de una asociación -que integraría también el legislador de CABA Facundo del Gaiso- que utiliza a la misma justicia y a los medios para obtener beneficios económicos.
Curiosamente, frente a las amigables cámaras del canal de los Saguier, Yofe declara cuestiones diferentes a las que realizó durante su descargo en indagatoria previa al procesamiento, y aún así recibe la compasión y comprensión de los entrevistadores que, sin dudas, adhieren a los postulados del «lilito» en cuanto a que más de una veintena de personas que no se conocen entre sí -funcionarios judiciales y testigos, además de prueba documental-, acordaron perjudicarlo como castigo por su valiente e indómita cruzada contra la corrupción de los poderosos de la AFA como Claudio «Chiqui» Tapia y el tesorero Pablo Toviggino, y de Jorge D’Onofrio, Claudia Pombo y una constelación de personajes que van desde choferes, peluqueras, médicos, barra bravas, mataperros, sicarios, y hasta custodios personales.
Por el lado de TN, la señal de noticias del grupo Clarín, la presencia de Yofe, en especial en el envío que conduce Jonathan Viale, tiene más que ver con el encono del multimedio con la AFA, que le negó la posibilidad de emitir partidos de fútbol con la consiguiente pérdida de ingresos más que millonarios.
El caso es que Camani sigue alimentando su maquinaria mediática en orden a sus objetivos: consolidar su poder en la provincia de Buenos Aires a través de su sistema de control de multas de tránsito, y hay que reconocer que, hasta aquí, tan mal no le va.
Aún cuando enfrente varios procesos penales como los de Pilar, o el que lleva adelante el fiscal federal de Tres de Febrero Paulo Starc por asociación ilícita, o el más reciente que investiga Guillermo Marijuan por lavado de activos y coimas, nuestro Leandro logró desplazar a Jorge D’Onofrio de Transporte provincial para ubicar en tan apetecible cargo a un hombre de su más entrañable amistad: Martín Marinucci, quien ya le posibilitó elevar en mil millones la facturación mensual de sus empresas.



