Provincia
Proponen un reforma para incorporar más docentes bonaerenses a las escuelas

La diputada bonaerense del bloque Unión y Libertad, Sabrina Sabat, presentó en la Legislatura un proyecto de ley para eliminar el límite de edad máxima en el ingreso, la permanencia y el ejercicio de la docencia en la provincia de Buenos Aires.
La iniciativa propone modificar un inciso del artículo 57 de la Ley N° 10.579, correspondiente al Estatuto del Docente bonaerense, que establece poseer una edad máxima de 50 años como uno de los requisitos para solicitar el ingreso como titular en la docencia
A partir de esta modificación, Sabat apunta a que el acceso, la permanencia y el ejercicio de la función docente no puedan restringirse por razones de edad, salvo en aquellos casos que surjan de evaluaciones médicas objetivas y acrediten una incapacidad para el desempeño de las tareas.
“La edad cronológica no constituye por sí misma causal de exclusión, restricción o descalificación en el ejercicio de la docencia”, plantea el texto del proyecto que la legisladora elevó a la Cámara baja bonaerense, con el objetivo de remover una limitación que el espacio dialoguista considera “ofensiva” y “arbitraria”.
En rigor, el articulado deroga todas las disposiciones que establezcan límites de edad máxima para el ejercicio de la docencia en el territorio bonaerense. A partir de esta modificación, la representante de Unión y Libertad busca adecuar el Estatuto del Docente vigente a una mirada centrada en la idoneidad, la experiencia y el estado de salud de cada aspirante.
Según explicó Sabat, la propuesta parlamentaria surgió a partir de una serie de encuentros con docentes, quienes afirmaron haber atravesado ciertas trabas administrativas para poder acceder a cargos luego de superar los 50 años.
En ese sentido, la diputada de la Quinta sección planteó que el paso del tiempo modificó las condiciones de vida y de trabajo, por lo que el límite fijado en la normativa quedó desactualizado. “Hoy los tiempos cambiaron y sabemos que la edad física de las personas, de alguna manera, se extendió. Hace 30 años una persona de 50 años tenía un formato, y hoy es diferente”, remarcó la referente provincial.
Además, los fundamentos del proyecto también invocan principios constitucionales de igualdad ante la ley, no discriminación y “dignidad humana”. De hecho, la iniciativa sostiene que la legislación debe garantizar el derecho a trabajar y evitar que la edad cronológica funcione como un criterio de exclusión sin una evaluación concreta de las aptitudes de cada educador.
“Entendemos que a los 50 años una persona todavía está vital. Obviamente, depende de cada caso, pero en una situación normal, desde la lucidez y desde la parte motriz, está en condiciones de poder dar clases o cumplir la función que tenga dentro de la docencia”, expresó Sabat.
Finalmente, la parlamentaria citó antecedentes de la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires, que ya había cuestionado la validez constitucional de la exigencia de una edad máxima para el desempeño de la actividad docente. De acuerdo al escrito legislativo, el máximo tribunal bonaerense consideró que la mediana edad no constituye una circunstancia que descalifique las capacidades laborales ni justifique un trato desigual.
“Un docente en la etapa de madurez plena de la persona se encuentra en condiciones óptimas para expresar su creatividad y experiencia en el ejercicio de su ministerio”, sostuvo la Corte en los fallos citados por la diputada.



