Economía

La deuda externa llegó a casi 330 mil millones de dólares

La deuda externa argentina volvió a crecer durante el segundo trimestre de 2026 y alcanzó los 327.855 millones de dólares al cierre de junio, según el último informe de cuentas internacionales publicado por el INDEC. El incremento fue de 4.724 millones respecto de marzo, equivalente a una suba trimestral de aproximadamente 1,5 por ciento.

El dato adquiere especial relevancia porque el endeudamiento aparece como uno de los puntos más sensibles de la política económica del gobierno de Javier Milei. Mientras la administración libertaria sostiene como uno de sus principales logros el ordenamiento de las cuentas públicas, los datos oficiales muestran que el stock de deuda externa continúa aumentando y que una parte sustancial de esa expansión corresponde al sector público.

De acuerdo con el informe del organismo estadístico, la deuda externa del gobierno general llegó a US$164.004 millones, después de aumentar US$5.169 millones en apenas tres meses. Es decir, el sector público explicó incluso más que la totalidad del incremento registrado en el stock externo argentino durante el período. Los gobiernos subnacionales, además, incrementaron su deuda hasta los US$17.109 millones, unos US$1.365 millones más que en marzo.

Más deuda con el FMI y con los bonistas

El detalle de los acreedores también deja cifras difíciles de ignorar. La deuda del gobierno central con organismos internacionales alcanzó los US$97.572 millones, mientras que los títulos de deuda llegaron a US$63.379 millones. En ambos casos se registraron aumentos durante el segundo trimestre.

Dentro de los organismos internacionales aparece nuevamente el Fondo Monetario Internacional, con una deuda de US$57.705 millones, unos US$1.027 millones más que en el trimestre anterior. El incremento equivale a un 1,8%.

La otra cifra significativa está en los títulos públicos: el stock pasó de US$58.886 millones a US$63.379 millones, un salto de US$4.493 millones, equivalente al 7,6% en apenas un trimestre.

Los números permiten observar así una dinámica que contradice cualquier lectura simplista según la cual el programa económico habría cerrado definitivamente la etapa del endeudamiento. Por el contrario, durante el segundo trimestre la deuda externa volvió a incrementarse y lo hizo principalmente por el lado del Estado.

El contraste con el discurso oficial

El gobierno de Milei convirtió el equilibrio fiscal y la reducción del déficit en uno de los ejes centrales de su programa económico. Sin embargo, equilibrar las cuentas fiscales no significa necesariamente reducir el stock de deuda externa. Son variables diferentes y pueden evolucionar en sentidos distintos.

De hecho, el propio informe del INDEC muestra que el aumento del endeudamiento externo convivió con un resultado positivo de la cuenta corriente. Durante el segundo trimestre de 2026, la Argentina registró un superávit de cuenta corriente de US$2.214 millones, impulsado principalmente por un saldo positivo de bienes de US$9.293 millones. Sin embargo, ese resultado fue parcialmente compensado por el déficit de servicios y, especialmente, por un saldo negativo de US$6.032 millones en el ingreso primario.

El dato resulta significativo porque demuestra que la discusión sobre la deuda no puede reducirse exclusivamente al déficit fiscal. El país puede exhibir determinados resultados positivos en sus cuentas externas y, al mismo tiempo, incrementar sus obligaciones financieras con acreedores externos.

De US$320.305 millones a casi US$328.000 millones

La comparación con el cierre de 2025 también permite dimensionar la trayectoria reciente. En diciembre del año pasado, el INDEC había estimado la deuda externa bruta en US$320.305 millones. Para junio de 2026 ya había alcanzado los US$327.855 millones.

En otras palabras, el stock aumentó en torno de US$7.550 millones en seis meses, según las cifras oficiales disponibles.

La discusión queda entonces planteada sobre un punto central del modelo económico libertario: qué tipo de crecimiento y de financiamiento está construyendo la Argentina. Porque detrás de las cifras de deuda no hay solamente operaciones financieras abstractas: existen compromisos futuros que deberán ser atendidos por el Estado y, en última instancia, por las cuentas externas del país.

El dato más contundente es que la deuda externa ya se encuentra a pocos pasos de los US$330.000 millones, mientras el gobierno continúa defendiendo su programa económico como una transformación estructural destinada a terminar con los desequilibrios que históricamente llevaron al país a recurrir al endeudamiento.

Los números oficiales del INDEC introducen, cuanto menos, una contradicción incómoda: la Argentina de Milei puede mostrar superávit en determinadas cuentas y disciplina fiscal, pero su deuda externa no deja de crecer. Y con el FMI nuevamente aumentando su acreencia y los títulos de deuda creciendo 7,6% en un solo trimestre, la promesa de haber dejado atrás el ciclo de endeudamiento todavía enfrenta una prueba concreta en las estadísticas oficiales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

24 − = 15

Noticias relacionadas

Follow by Email
Twitter
YouTube
Instagram
WhatsApp