Economía
La economía argentina al borde de la recesión

El EMAE cayó 1,7% interanual en agosto y apenas rebotó 0,1% mensual tras el desplome de julio. La industria y el comercio siguen en retroceso.
La economía argentina quedó al borde de ingresar en recesión técnica después de que la actividad registrara una recuperación prácticamente nula en agosto, tras el desplome de julio. El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del INDEC mostró una caída interanual de 1,7% y una mejora de apenas 0,1% frente al mes anterior, un resultado que dejó casi intacta la contracción de 2,9% del período previo.
Con el segundo trimestre cerrado con una caída de 0,6% del Producto Bruto Interno (PBI), el desempeño de septiembre será determinante para definir el resultado del tercero. Si la actividad no da un fuerte salto el próximo mes, la economía nacional encadenará dos períodos consecutivos en baja, la condición que técnicamente define una recesión.
El deterioro ya se había manifestado en la provincia de Buenos Aires, donde el indicador PulsoPBA registró dos trimestres consecutivos de contracción y una caída de 1,6% en el tercero. Ahora, los datos nacionales muestran una dinámica similar, con dificultades para recuperar el terreno perdido y retrocesos en sectores centrales de la estructura productiva.
El número llega, además, con una carga política particular. Es justamente en este período cuando debería comenzar a verificarse aquella fuerte definición del ministro de Economía, Luis Caputo, quien había anticipado que desde abril comenzaban "los mejores 18 meses que la Agentina haya visto en las últimas décadas".
La industria y el comercio, entre los sectores más golpeados
El dato de agosto dejó en evidencia que la debilidad de la actividad no se explica por un solo rubro. Diez sectores que integran el EMAE registraron caídas interanuales, con retrocesos en actividades vinculadas a la producción, la circulación de bienes y el consumo.
La pesca se desplomó 15,5% interanual y la industria manufacturera cayó 3,2% respecto a 2025. En tanto, el comercio mayorista y minorista, junto con las reparaciones, retrocedió 3,5%. También bajaron el transporte y las comunicaciones, con una contracción de 2,9%, y la intermediación financiera, que registró una merma de 3,8%.
La construcción tampoco logró escapar de los números negativos: cayó 2,5% interanual. A su vez, los impuestos netos de subsidios retrocedieron 4,2%, mientras que la pesca presentó la mayor contracción entre los sectores mencionados, con una baja de 15,7%.
La evolución industrial tiene un peso particular en este escenario. Su retroceso impacta sobre una extensa cadena de proveedores, logística y empleo, al tiempo que las dificultades del comercio reflejan otra de las dimensiones de la desaceleración económica.
Un rebote que no alcanza para recuperar lo perdido
El dato mensual de agosto fue apenas positivo, pero quedó lejos de compensar el desplome de julio. La mejora de 0,1% no modificó sustancialmente el panorama y dejó a la actividad con una caída interanual de 1,7%.
El resultado también se destacó por su magnitud dentro de la serie reciente del indicador: fue uno de los peores registros desde noviembre de 2024, solo superado por las caídas de julio de 2026 y marzo de 2025.
En paralelo, cinco sectores mostraron variaciones interanuales positivas. La explotación de minas y canteras creció 11,1%, mientras que electricidad, gas y agua avanzó 4,3%. Hoteles y restaurantes registró una suba de 3,1%.
Esas mejoras, sin embargo, convivieron con las caídas de la industria, el comercio y otras actividades de peso en la economía. El resultado general dejó así una recuperación muy limitada, que no consiguió revertir el retroceso del mes anterior.
Septiembre define el trimestre
La publicación del EMAE de septiembre será central para establecer si la economía argentina ingresa formalmente en recesión técnica. El antecedente inmediato es la caída de 0,6% del PBI durante el segundo trimestre frente al primero, a la que se sumó el desplome mensual de julio y el débil rebote de agosto.
La economía bonaerense ya acumuló dos trimestres consecutivos en terreno negativo, según PulsoPBA. En el plano nacional, la confirmación dependerá de la evolución del tercer trimestre completo y de los datos oficiales correspondientes.
Por ahora, el EMAE de agosto muestra que la actividad no logró recuperar casi nada de lo perdido en julio y que los sectores industriales y comerciales siguen sin encontrar una dinámica de crecimiento sostenido.


