Economía

Las ventas por el Día de la Madre cayeron por quinto año consecutivo y solo dos rubros zafaron de la crisis

La CAME hizo un relevamiento entre las pymes minoristas para analizar la actividad durante el Día de la Madre. Los resultados no fueron los mejores.

Las ventas minoristas vinculadas al Día de la Madre volvieron a caer y el comercio sigue sin despegar. Así lo indicó el relevamiento hecho por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) tras relevar la situación de seis rubros distintos. Sigue la crisis.

“La fecha actuó como un alivio temporal más que como un impulso sostenido para el sector minorista”, destaca el informe. De acuerdo al relevamiento, las ventas en los comercios minoristas pymes durante el Día de la Madre bajaron un 1,4% en comparación con el año pasado. De esta manera, se acumularon 5 caídas consecutivas, pero en la CAME hablan de una tendencia general “de demanda contenida“.

El descenso se registró, con distintas magnitudes, en 4 de los 6 rubros analizados. El único que creció considerablemente fue Librería donde, a su vez, se registró el ticket promedio más bajo de todos ($37.638). “El público priorizó artículos de menor valor unitario antes que compras de mayor escala“, explicaron desde la CAME.

Como contrapartida, los sectores que se derrumbaron son aquellos de precios altos o de segunda necesidad como electrodomésticos o perfumería.

Día de la Madre, rubro por rubro

Calzado y marroquinería

El sector registró una baja interanual del 2,2%, ubicando su ticket promedio en $ 67.332 a precios corrientes. Si bien la fecha traccionó una mayor afluencia de público respecto a septiembre, el nivel de facturación real continuó condicionado por la cautela del gasto familiar. La demanda se concentró predominantemente en artículos de menor valor unitario, calzado de uso diario y marroquinería pequeña, limitando el crecimiento del ticket promedio.

En el aspecto cualitativo, las ventas dependieron fuertemente de esquemas de financiación en 3 y 6 cuotas y rebajas de hasta el 20%, instrumentos clave para generar liquidez operativa a costa de resignar rentabilidad. Varios comercios advirtieron restricciones crediticias en los consumidores por falta de margen en tarjetas y una marcada reticencia hacia los pares de gama alta. En el balance, las promociones permitieron sostener el volumen físico, operando en un marco de márgenes reducidos.

Cosméticos y perfumería

El rubro tuvo una caída interanual del 3,2%, con un ticket promedio de $ 88.000 a precios corrientes, ubicándose como el valor unitario más elevado del relevamiento general. El desempeño de los comercios tradicionales se vio fuertemente condicionado por factores climáticos adversos en centros de alta densidad comercial, amortiguando el impacto estacional propio de la fecha.

En el relevamiento sectorial aportado por la cámara del rubro, las precipitaciones en el Área Metropolitana de Buenos Aires y el interior dificultaron la afluencia hacia los locales a la calle durante las jornadas previas. Si bien hacia la tarde del sábado y las primeras horas de la jornada festiva se observó una reactivación del tránsito comercial, la actividad continuó acotada por el clima, limitando el nivel de operaciones en los puntos de venta físicos.

Electrodomésticos, artefactos de hogar y equipos de audio y video

El sector exhibió una contracción interanual del 3,6%, registrando un ticket promedio de $ 72.581 a precios corrientes. A pesar del incentivo de la fecha comercial, la demanda continuó condicionada por la restricción presupuestaria de los hogares, volcándose principalmente hacia pequeños electrodomésticos y líneas de menor valor unitario. Los canales de venta digital mostraron un dinamismo superior al de los locales tradicionales, compensando parcialmente la menor concurrencia presencial.

En el análisis cualitativo, la concreción de operaciones estuvo supeditada a plazos extendidos de financiamiento y créditos personales ante la escasez de liquidez en plaza. Los comerciantes destacaron que asumir los costos financieros y las bonificaciones para competir recortaron sensiblemente los márgenes de ganancia unitarios. La falta de esquemas de cuotas sin interés en determinados segmentos limitó la rotación de artículos de mayor tamaño durante la jornada.

Equipos periféricos, accesorios y celulares

El rubro registró una baja interanual del 3,2%, con un ticket promedio de $ 60.089 a precios corrientes. El sector evidenció una menor tracción en comparación con ediciones anteriores, caracterizado por una postergación en la renovación de terminales móviles y un público enfocado en compras de bajo costo. La demanda se concentró casi exclusivamente en artículos complementarios y gadgets accesibles como auriculares, fundas y relojes inteligentes.

Desde la perspectiva cualitativa, las operaciones se concretaron a través de descuentos por pago al contado y esquemas de 3 y 6 cuotas sin interés, mecanismos que permitieron cerrar ventas reduciendo el margen unitario. Los comerciantes reportaron una conducta de compra orientada a regalos menores y de compromiso, supeditada a presupuestos acotados. Asimismo, señalaron que la competencia de productos importados incidió negativamente en el desempeño de los locales tradicionales.

Indumentaria

El sector presentó una leve variación interanual positiva del 0,1%, situando su ticket promedio en $ 55.416 a precios corrientes. El rubro logró mantenerse en terreno neutro gracias a la estacionalidad de la fecha y a la demanda de prendas livianas de temporada y ropa deportiva. Sin embargo, el comportamiento del público estuvo marcado por decisiones de compra de último momento y una búsqueda rigurosa de precios bajos para ajustar el presupuesto.

En el aspecto cualitativo, el sostenimiento de las operaciones dependió fuertemente de promociones comerciales agresivas, tales como esquemas 2×1, 3×2 en remeras y rebajas de hasta el 20%. La financiación mediante cuotas sin interés y las promociones bancarias locales resultaron determinantes para traccionar ventas, aunque redujeron sensiblemente los márgenes unitarios. De este modo, el sector logró estabilizar el volumen vendido a costa de una menor rentabilidad por operación.

Librería

El rubro exhibió un incremento interanual del 3,4%, con un ticket promedio de $ 37.638 a precios corrientes, ubicándose como el valor unitario más bajo de todo el relevamiento. El sector se posicionó como una alternativa económica recurrente para la adquisición de obsequios en un escenario de presupuestos restringidos. Asimismo, en algunas plazas locales la realización de eventos específicos, como ferias del libro, complementó la tracción comercial generada por la festividad.

Desde el plano cualitativo, las ventas se concentraron en títulos de cocina, desarrollo personal y opciones de bajo costo, favorecidas por rebajas aplicadas por editoriales y promociones con tarjetas. No obstante, los comerciantes señalaron que los descuentos y los costos asociados a las plataformas de cobro redujeron el margen operativo por operación. Por otra parte, las condiciones climáticas adversas incidieron de manera dispar en la concurrencia a los locales a la calle, por lo que muchos consumidores se volcaron al comercio electrónico.

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