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La mora de las familias sigue en alza y la provincia de Buenos Aires supera el promedio

La mora crediticia se multiplicó por casi cinco en 18 meses y alcanzó al 17,5% del crédito relevado. En Buenos Aires, el indicador llegó al 20,3% y creció 12,5 puntos en la comparación interanual.
Según el último «Monitor mensual de crédito a las familias», elaborado por la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Austral junto con la consultora EcoGo, los atrasos alcanzaron en junio al 17,5% de todo el financiamiento otorgado a personas físicas. Es el vigésimo mes consecutivo de deterioro y confirma una tendencia que ya lleva año y medio sin pausas.
El deterioro no es un dato aislado, es un cambio de magnitud. En diciembre de 2024 la mora total, sumando sistema financiero y proveedores no financieros, representaba el 3,6% del crédito relevado. Un año después ya había subido al 12,6% y en junio pasado llegó al 17,5%. En apenas dieciocho meses el indicador se multiplicó por casi cinco.
El impacto sobre los hogares es directo. El pago de deudas con entidades financieras ya equivale al 24% de la masa salarial y, si se suman los gastos fijos, una familia promedio tiene comprometido casi la mitad de sus ingresos propios. A eso se agrega el costo del financiamiento, que sigue siendo alto pese a la desaceleración de la inflación, un desfasaje que castiga sobre todo a quienes recurren a proveedores no financieros, donde las tasas pueden triplicar las del sistema bancario.
Casi dos de cada tres dejaron de pagar sin que su deuda hubiera crecido de manera extraordinaria, un patrón que apunta más a la pérdida de capacidad de pago, por menores ingresos reales o mayores gastos fijos, que a un salto en el nivel de endeudamiento.
El crédito, mientras tanto, siguió expandiéndose. Sobre el universo comparable de entidades, el stock a personas físicas creció 9,1% interanual en términos reales y avanzó 0,1% frente a mayo. La convivencia de más financiamiento con más atrasos es uno de los rasgos centrales del fenómeno actual.
La irregularidad es mucho más marcada fuera del sistema bancario tradicional. Los proveedores no financieros de crédito, que incluyen fintech, tarjetas no bancarias y casas de electrodomésticos, representan apenas el 14,1% del stock total relevado pero acumulan una mora del 31%, más del doble que el 15,2% del sistema financiero. La brecha se sostiene en todas las provincias.
El deterioro alcanzó a las 24 jurisdicciones del país, aunque con intensidades muy distintas. La Rioja registró en junio la mora más alta, con el 24,5% del crédito otorgado en situación irregular, seguida por San Luis con 22,6% y Santa Cruz con 22,2%. En el otro extremo aparecen La Pampa con 9,1%, la Ciudad de Buenos Aires con 11,9% y Entre Ríos con 13,4%.

Buenos Aires, por encima del promedio nacional
La provincia de Buenos Aires concentra el mayor volumen de crédito del país. Su stock real llegó en junio a $33,1 billones de pesos, más de un tercio del total nacional. Pero ese peso no la deja al margen del deterioro. La mora bonaerense se ubicó en 20,3% del crédito informado, casi tres puntos porcentuales por encima del 17,5% nacional, y subió 0,4 puntos frente a mayo. En la comparación interanual el salto fue de 12,5 puntos, superior al avance de 10,5 puntos registrado a nivel país.
Si se mide por personas y no por pesos, la foto es parecida: el 26,8% de los deudores bonaerenses tiene al menos un pago irregular, apenas por encima del 26,1% nacional. Ese porcentaje también viene en aumento.
Lo llamativo es que el crédito en la provincia no creció en el último mes, cayó 0,2% en términos reales, una de las pocas jurisdicciones del país en retroceder. La combinación de menos financiamiento nuevo con más mora es consistente con lo que muestran otros estudios sobre el fenómeno a nivel nacional, que buena parte de los nuevos morosos no se endeudó de forma extraordinaria, sino que perdió capacidad de pago.
En términos de endeudamiento estructural, medido como crédito sobre el producto bruto geográfico, Buenos Aires no está entre las provincias más comprometidas. Su ratio de 9,2% es apenas superior al promedio nacional de 8,6% y queda lejos de los niveles de Tucumán, Catamarca o Formosa. Tampoco se destaca por el tamaño de la deuda individual, la deuda promedio por deudor es de $4,5 millones, similar al promedio del país. El problema bonaerense, entonces, no pasa por cuánto se debe sino por la creciente dificultad para pagarlo.



