Provincia

Confirmado: la oposición en Pilar ya es sólo un recuerdo

La preparatoria de hoy, con la asunción de los doce concejales electos en noviembre, y la designación de las nuevas autoridades, confirmó lo tantas veces adelantado por el periodista Claudio Ponce de León desde “El 1° de la Mañana”: “La oposición en Pilar no existe”, y los hechos sin  duda, están lejos de negarle razón.

Claro que esta situación ya se presagiaba con los movimientos que ensayaba Juntos Pilar en campaña, cuando deshilachados, desganados, apáticos, los integrantes de esa lista no se molestaban en disimular sus vínculos con el oficialismo a través del propio intendente y distintos personeros del Ejecutivo, dejando en evidencia un acuerdo que llevó a este final cantado: Pilar se quedó sin oposición, y dejó al Frente de Todos con las manos libres para hacer lo que quiera con el distrito. Tampoco se puede hablar mucho de Avanza Libertad, atrapado en la misma telaraña de dudosas relaciones de Juntos.

Hoy, en el polideportivo de Lagomarsino ese pacto se mostró a plena luz, en especial con la elección de las autoridades. Claudia Pombo, a punto de juicio oral por “malversación de caudales públicos en la modalidad de peculado”, según el fallo de la Cámara Federal de San Martín, fue reelecta en la presidencia del Concejo Deliberante por el voto unánime de los presentes. Es decir, todos los concejales, incluso los que se mostraban más combativos y se reivindicaban como verdaderos paladines de la honestidad y la transparencia, aceptaron sin siquiera una tímida discusión ser conducidos por una señora a la que la justicia le reclama por la desaparición de varios miles de pesos en impuestos que debían ir al Estado mientras regenteaba un Registro del Automotor en San Miguel.

Tampoco se opusieron a que la vicepresidencia primera la ocupara el oficialista Silvio Rodríguez, involucrado (junto al recientemente juramentado concejal Santiago Laurent) en un expediente que investiga un desvío de fondos también millonario pertenecientes a los Bomberos Voluntarios de Del Viso.

Y aunque después los pretextos y justificaciones estuvieron a la orden del día (“tuve que votar porque no podía hacer nada para impedirlo”), Juntos, en cabeza de Sebastián Neuspiller, cerró el círculo al proponer -lo que fue aceptado inmediatamente- como vicepresidente segundo a Adrián Maciel, uno de los asalariados de César Mansilla, el parrillero del kilómetro 50 que, a su vez, es empleado del padre de Federico De Achával.

Curioso comportamiento el de Juntos, que se (y nos) hartó de quejarse del destrato recibido por parte de Pombo respecto a sus proyectos e iniciativas, que indefectiblemente la presidente ignoraba o, lisa y llanamente, los echaba a la basura, y ahora contribuye a su reelección sin más trámite. Quizás tenga que ver aquí la promesa de casi un festival de nombramientos a futuro, especialmente en el área de Transporte provincial que comanda Jorge D´Onofrio, pareja sentimental y “compañere” de ruta política de la señora Pombo.

 

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