Provincia
Otra empresa cesó sus operaciones en Campana y peligran 250 puestos de trabajo

La multinacional Bunge comunicó el final de sus actividades productivas de manera repentina. El gremio químico apunta a la apertura de importaciones.
La empresa agroindustrial Bunge decidió cerrar su planta de Campana y cesar sus actividades, una medida que afecta a 137 trabajadores directos y pone en alerta a unas 250 familias si se incluye al personal tercerizado y a los servicios vinculados con el establecimiento.
La decisión fue comunicada a los operarios y a la conducción del Sindicato del Personal Químico y Petroquímico de Zárate-Campana. Según el secretario general del gremio, Oscar Casco, la notificación llegó el lunes a la tarde, sin advertencias previas ni señales de un conflicto que anticipara el cierre.
El dirigente sindical señaló que la noticia tomó por sorpresa a los trabajadores, ya que meses atrás habían alcanzado acuerdos salariales en un contexto de normalidad y la planta había atravesado recientemente un período de mantenimiento y reacondicionamiento de sus instalaciones.
Desde el sindicato vincularon el cierre con el ingreso de fertilizantes importados y la competencia de precios con la producción local. Según la interpretación gremial, la desregulación y los menores costos de los productos extranjeros dificultaron la continuidad de la fabricación en el establecimiento.
El cese de actividades alcanza a 137 operarios y empleados administrativos de Bunge, además de trabajadores tercerizados que cumplían tareas de seguridad, gastronomía, limpieza y mantenimiento. Ante esta situación, el sindicato anunció que presentará una denuncia ante la cartera laboral para solicitar una audiencia urgente.
El cierre se suma al de la planta de Cabot, también ubicada en Campana, que dejó de operar este año tras más de seis décadas de actividad, y que dejó a unos 150 trabajadores en la calle.


