Columnistas

Por qué Pilar es el epicentro silencioso del poder que rodea a la AFA

Por Alexis Montefiore (*)

Los últimos escándalos que sacuden a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) no parecen hechos aislados ni desconectados entre sí. Por el contrario, al observar con atención el mapa del poder que rodea a la conducción de la AFA, todas las flechas apuntan a un mismo lugar: Pilar.

No se trata de una casualidad. Lejos del histórico edificio de Viamonte y del escrutinio público permanente, Pilar se fue consolidando como un territorio estratégico del poder real que orbita alrededor de la cúpula del fútbol argentino.

Allanamientos judiciales, propiedades de grandes dimensiones, sociedades comerciales, reuniones reservadas, vínculos políticos y ahora incluso la intención de trasladar allí la sede social de la AFA configuran un entramado que siempre desemboca en el mismo distrito.

Tanto Claudio “Chiqui” Tapia como Pablo Toviggini aparecen vinculados a bienes e intereses radicados en Pilar, puntualmente en la localidad de Villa Rosa, donde se realizaron allanamientos en propiedades de gran porte. Las investigaciones judiciales avanzan sobre movimientos patrimoniales difíciles de explicar, mientras el foco se posa cada vez con más fuerza sobre ese territorio.

En este esquema, el intendente de Pilar, Federico Achával, no aparece como un actor menor. Es el jefe comunal del distrito donde se concentran esos bienes, donde se llevan adelante procedimientos judiciales sensibles y donde el poder político local convive sin demasiados cuestionamientos con el poder del fútbol.

Un dato no menor ayuda a comprender el nivel de cercanía entre ambas estructuras de poder: Pilar fue la primera ciudad del país en recibir la Copa del Mundo de Qatar 2022. El trofeo estuvo presente en el acto y desfile oficial gracias a una gestión directa de Achával con Chiqui Tapia. Un gesto político fuerte, que expone el grado de confianza y alineamiento entre la conducción de la AFA y el poder municipal.

Otro elemento clave del entramado es CEAMSE Pilar. Tapia no solo preside la AFA, sino que también forma parte del esquema de poder del negocio de los residuos, un circuito millonario donde confluyen política, empresas y municipios del conurbano bonaerense. Una vez más, Pilar aparece como nodo central.

El fenómeno se replica en el plano deportivo. El crecimiento de Real Pilar no se limita a lo institucional o a la infraestructura, sino que se traduce en resultados deportivos concretos y acelerados.

Ascensos en tiempo récord

En 2019, Real Pilar logró su primer ascenso a la Primera C apenas dos años después de su fundación, tras ganar el reducido de la Primera D. Luego, en 2024 el club consiguió un histórico ascenso a la Primera B Metropolitana, la tercera categoría del fútbol argentino.

En buen romance, en muy poco tiempo, Real Pilar pasó de la última división a la tercera, un recorrido vertiginoso y poco frecuente en el ascenso, que se da en paralelo al afianzamiento del poder de la conducción de la AFA en el distrito.

El dato más inquietante surgió en las últimas horas: la intención de fijar la sede social de la AFA en Mercedes 1366, Pilar, a metros del estadio de Real Pilar.

La pregunta queda abierta: ¿Se trata de una decisión administrativa inocente o de una jugada estratégica para trasladar el corazón institucional del fútbol argentino a un territorio políticamente alineado, con menor control y mayor protección?

Mientras las investigaciones judiciales avanzan, una certeza se impone: cuando se sigue el rastro del poder que rodea a la AFA, el camino conduce siempre a Pilar.

(*) Subeditor General del portal Tribuna de Periodistas

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