Provincia
Senado: el oficialismo busca limitar los festejos de egresados en escuelas

La oficialista Sabrina Bastida propuso regular los festejos de egresados bonaerenses para disminuir el impacto ambiental de las celebraciones.
La senadora bonaerense de Fuerza Patria, Sabrina Bastida, motorizó en las últimas horas la creación del programa “Festejos Responsables“, una iniciativa destinada a reconvertir las tradicionales celebraciones de egresados bajo criterios de sustentabilidad ambiental y responsabilidad social. La propuesta oficialista busca erradicar prácticas que generan desperdicio de alimentos y contaminación, con el objetivo de promover festejos más seguros y solidarios.
La presentación legislativa, destinada a los estudiantes del último año de los niveles secundarios y terciarios de la provincia de Buenos Aires, prevé una serie de herramientas para desalentar prácticas nocivas durante los festejos de egresados, a través de regulaciones específicas e incentivos para quienes impulsen alternativas sostenibles.
A través de los fundamentos, Bastida sostuvo que el proyecto parte de una mirada integral sobre una problemática que cada año vuelve a repetirse en distintas localidades bonaerenses. Los tradicionales “últimos primeros días” (UPD), caravanas o celebraciones de egresados suelen incluir el uso masivo de harina, huevos, polenta y otros alimentos como parte del cotillón.
De acuerdo con los datos incorporados en el expediente, durante cada festejo un graduado desecha, en promedio, unos cuatro kilogramos de alimentos, equivalentes a aproximadamente trece raciones de comida. Extrapolada al conjunto de las celebraciones que se realizan cada año, esa cifra alcanzaría las 560 toneladas anuales de desperdicio, una realidad que Bastida consideró incompatible con el escenario social que atraviesa la provincia.
“Frente a los altos índices de inseguridad alimentaria, resulta imperioso que el Estado provincial regule estas prácticas evitando el desperdicio de alimentos aptos para el consumo humano“, reclamó la dirigente de la Octava sección.
En ese sentido, uno de los ejes más novedosos del programa radica en la promoción de sistemas de recuperación y donación de alimentos. La propuesta plantea sustituir el uso recreativo de productos alimenticios por kits de cotillón ecológicos y canalizar los alimentos no perecederos hacia comedores comunitarios y entidades de bien público.
Otro de los aspectos centrales del planteo legislativo se vincula con las consecuencias ambientales que dejan este tipo de celebraciones masivas. En ese sentido, el articulado establece la obligación de reducir la generación de residuos mediante la utilización de materiales ecológicos, biodegradables o reciclables, además de limitar el empleo de elementos contaminantes en la vía pública.
“La acumulación de envases, plásticos de un solo uso y residuos diversos degrada el paisaje urbano y sobrecarga los sistemas de higiene municipales. El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible ha manifestado que la gestión de este tipo de residuos constituye uno de los mayores desafíos ambientales en las áreas metropolitanas“, planteó Bastida en función de su reclamo.
Asimismo, la legisladora kirchnerista puso el foco en los recursos que los municipios destinan a las tareas de limpieza posteriores a los festejos y precisó que remover los restos que dejan estas celebraciones demanda cerca de mil litros de agua por hora, un volumen que podría cubrir las necesidades diarias de unas veinte personas.
Finalmente, el proyecto también incorpora una dimensión vinculada a la seguridad ciudadana, puesto que los “Festejos Responsables” que impulsa la senadora oficialista deberán evitar el uso de materiales peligrosos o sustancias que comprometan la integridad física de los participantes y de terceros. La regulación apunta especialmente a desalentar el empleo de elementos inflamables o similares a la pirotecnia, cuya manipulación suele derivar en accidentes.
Para alcanzar sus objetivos, Bastida establece que las instituciones educativas de la provincia incorporen la iniciativa en sus reglamentos internos y protocolos institucionales. Si bien, en el caso de las universidades, la adhesión al programa tendrá carácter voluntario, el proyecto invita a las casas de estudios superiores a promover medidas similares dentro del marco de su autonomía, con el objetivo de extender los principios de responsabilidad social y ambiental a otros ámbitos educativos.
Por su parte, la Dirección General de Cultura y Educación (DGCyE) deberá coordinar acciones junto al Ministerio de Ambiente bonaerense para desarrollar campañas de difusión en establecimientos educativos públicos y privados. El propósito consistirá en sensibilizar a la comunidad estudiantil acerca del impacto que generan las celebraciones tradicionales y promover modalidades de festejo más responsables.
Además, toda celebración que se desarrolle en espacios públicos requerirá autorización expresa de las autoridades locales. Los municipios deberán supervisar el cumplimiento de las normas de uso y conservación del entorno, a fin de garantizar que esos espacios permanezcan en condiciones adecuadas durante y después de los festejos.
“El proyecto busca promover un cambio positivo en la forma en que celebramos, favoreciendo la sostenibilidad, la conciencia social y el respeto por el medio ambiente“, concluyó Bastida al pedir el acompañamiento de sus pares para avanzar con la sanción de la iniciativa.



