Política
¿Sobresueldos en el gobierno? La Fundación Faro en el ojo de la tormenta

E medio del escándalo Adorni, con cascada y jacuzzi incluidos, en los pasillos de la Casa Rosada se habla de algo más grande: un supuesto esquema de sobresueldos y financiamiento político que, dicen, viene funcionando por debajo del radar.
Las versiones que circulan -por ahora sin confirmación oficial- apuntan a distintos mecanismos que, combinados, sostendrían la estructura del oficialismo.
Uno de los focos es la llamada Fundación Faro, señalada como una especie de “caja paralela”. Según lo que se comenta, estaría bajo la órbita de Santiago Caputo y su hermano Francisco. La sospecha es que ahí entrarían aportes de empresarios para bancar la llamada “batalla cultural” y pagarle a asesores que no figuran en ningún organigrama estatal.
Otro punto caliente es la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) y sus fondos reservados. La hipótesis que sobrevuela es que esos recursos se usarían como una caja difícil de rastrear, con manejo directo desde el círculo más cercano al poder.
En paralelo, en el ámbito judicial se menciona una teoría bastante delicada: que parte del dinero se movería en efectivo para pagar “extras” a funcionarios de primera línea, justamente para evitar cualquier huella que pueda seguir la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).
También están bajo la lupa las tarjetas corporativas en empresas estatales, como Nucleoeléctrica Argentina. Se investiga si hubo gastos personales -viajes, consumos de lujo- que en los papeles figuran como gastos oficiales, pero en la práctica funcionarían como un ingreso adicional no declarado.
Otro capítulo es el del Banco de la Nación Argentina, con sus créditos hipotecarios a tasas subsidiadas. La crítica apunta a que algunos altos funcionarios acceden a condiciones muy ventajosas, lo que en la práctica termina siendo un beneficio económico indirecto.
Por último, aparece el clásico esquema de consultorías y contratos externos en organismos descentralizados. La sospecha es que, detrás de esas contrataciones, hay cuadros políticos que cobran por afuera del Estado formal pero responden directamente a la Jefatura de Gabinete de Ministros.
Mientras tanto, en Comodoro Py ya empezaron a cruzar datos. El foco está puesto en patrimonios de funcionarios que, según los investigadores, no cierran con los ingresos declarados.



