Columnistas

Promesas rotas, pauta, falta de transparencia y corrupción: qué está pasando con Milei

Por Nicolás Sanz (*)

Nuevos frentes y renovadas críticas comienzan a resonar en los pasillos de la Casa Rosada frente a cuestiones que hacen a la corrupción, las promeses incumplidas, y el armado de listas, que abre un nuevo escenario polémico de cara a las legislativas nacionales tras el desacreditado cierre en terreno bonaerense.

Es que la elección de llevar a Karen Reichardt como segunda candidata en la lista que encabezará José Luis Espert como diputada nacional por la provincia de Buenos Aires dejó entrever una cuestión no menor en referencia a promesas de campaña.

A principios del 2024, cuando el presidente Javier Milei llevaba pocos meses al frente de la Presidencia de la Nación, estaba en los planes anunciar el cierre de la TV Pública, un organismo constantemente criticado durante su campaña.

El archivo no deja mentir al respecto, sin embargo no solo no se cerró sino que a la ahora flamante candidata a diputada, quien incluso supo aparecer en los 90 en la revista Playboy, fue acomodada en un programa llamado “Amores perros”, el mismo nombre que lleva su local en el barrio porteño de Recoleta.

Ello demuestra no solo que se incumplieron promesas sino que se utilizó a una empresa pública con el fin de acomodar personajes cercanos. De hecho, Reichardt fue parte de los presentes en el bunker de La Libertad Avanza tras la victoria electoral.

No es lo único que demuestra la utilización de empresas públicas para fines políticos y/o personales, ya que, YPF, con participación estatal mayoritaria, viene siendo utilizada para la distribución de pauta oficial.

El gasto en pauta publicitaria de parte de la empresa petrolera no tiene precedentes, y este año su utilización se aceleró a un punto que comenzó incluso a alertar a los inversores, que no ven con buenos ojos el manejo de la caja.

Tal como revelara La Política Online, el investigador Agustín Espada se alertó al descubrir que YPF había gastado casi 50 millones de dólares en publicidad y propaganda en el primer semestre del 2025, aumentando un 40% la partida con respecto al mismo período del 2024.

Quién se encarga del reparto de pauta es el vicepresidente Guillermo Garat, mano derecha de Santiago Caputo, quien aprueba o desaprueba la asignación de publicidad, favoreciendo al Fondo Buford en su demanda contra Argentina por la estatización de YPF.

El tema de la pauta publicitaria es controversial, porque Milei asumió prometiendo eliminarla y hasta lo decretó, pero en los hechos todo demuestra que lejos está de cumplirse, tal como además puede verse en el Congreso de la Nación.

En el Senado presidido por Victoria Villarruel se asignaron a tal fin más de 175 millones de pesos. Es poco comparado con lo destinado por YPF pero no es el monto lo que cuenta, sino el gesto que demuestra una mentira de campaña.

Cabe destacar que tanto el Senado como la vicepresidenta vienen siendo cuestionados por el Gobierno Nacional por diversos temas, entre ellos, la asignación de recursos que, por ejemplo, para el 2025, está presupuestado en viáticos y pasajes para los legisladores nacionales más de 5.500 millones de pesos.

Lo curioso es lo que sucede en la Cámara de Diputados que preside Martín Menem, donde sigue sin publicarse la ejecución presupuestaria del 2024. Mucho menos el primer trimestre del 2025. Los últimos balances conocidos son los que refieren al 2023.

Ello evidencia la opacidad con la que Menem maneja los recursos de la Cámara baja luego del escándalo que se desató por la contratación de empresas familiares de parte de organismos estatales.

En otro orden, también van acrecentándose los señalamientos por corrupción de parte del Gobierno Nacional y esta vez el señalado es Santiago Caputo a quien se lo vincula con una supuesta trama de triangulación de fondos.

Se trata de un Reporte de Operación Sospechosa (ROS) que recayó en la Unidad de Información Financiera (UIF) sobre movimientos de la empresa Zafico S.A. cuyo único empleado es el asesor Santiago Caputo.

La firma fue constituida en 2021 por Pablo Costa, amigo de Caputo, pero no registró movimientos hasta el 2024, cuando ingresaron dos transferencias de 400 mil dólares cada una, dinero que luego fue a parar a Netafim Argentina SA y Tonka SA en una maniobra que los analistas observan como una posible triangulación de fondos.

Lo curioso es que la UIF no busca saber el origen del dinero, sino que se concentra en saber quién fue el que filtró la información. Es decir, no se apunta al mensaje, sino al mensajero. Cabe destacar que el organismo es conducido por Paul Starc, puesto allí gracias a las gestiones de Santiago Caputo.

Además, la unidad hoy está limitada y no podría actuar como querellante, ya que el Gobierno limitó esa facultad en abril, el mismo mes en el que Starc fue puesto al frente del organismo antilavado.

En junio pasado, Tribuna de Periodistas alertó que esa decisión respondía a un sistema que el Gobierno venía implementando para llevar a cabo actos de corrupción, al igual que otros tales como las restricciones impuestas en materia de acceso a la información pública o el engrosamiento de fondos en la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE). Nada es casual.

 

(*) Secretario de Redacción de Tribuna de Periodistas. Redactor. Cronista . Editor general. Columnista político en Radio Desvelo

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