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Escándalo en un country de Pilar: la concejal que quiere vivir como no puede

El presidente Milei lo dejó claro: el gobierno no interviene en arreglos entre privados. Pero qué pasa entonces cuando se trata de un privado y una funcionaria pública que, encima, pertenece a su espacio y no paga sus deudas personales como la vivienda.
María Marta Ratti Repeto es concejal y coordinadora para Pilar de la Libertad Avanza -la número uno del libertarismo en el distrito-, y está casada con Javier Calandrelli, un consultor comercial que «ayuda a PyMEs y Medianas Empresas a fusionar Inteligencia Artificial y Factor Humano para multiplicar sus ventas», y, aparentemente, titular de Sodamericana, una firma dedicada a la venta de agua gasificada.
Ella, por afuera de la esfera pública, se presenta como «cofundadora de Sodamerica», responsable de la Agencia Tu Aliada, personal para el hogar y presidente de Cerca, una asociación civil, y su premisa es «siempre combinando sector público y privado».
La pareja tiene dos hijos menores que asisten a uno de los colegios más caros de la zona, y, al parecer, entre sus costumbres más arraigadas figura alquilar en los countries más exclusivos del distrito, y no pagar ni alquiler, ni expensas, ni servicios, deudas que según el reglamento de los clubes de campo, recae en los propietarios con el perjuicio que ello implica y que incluye hasta la suspensión como socios. Y si estos reclaman lo que les corresponde, la invariable respuesta del matrimonio es, aseguran, «hablá con un abogado».
La situación tomó estado público después de investigar entre los propietarios del Mapuche que alertaron sobre el accionar de la concejal y su esposo, ya que no se trataría sólo de un damnificado. Al parecer, además del dueño de la casona que ahora ocupan, ya habría ocurrido lo mismo con otra socia de ese country que, según dicen, cansada de los perjuicios ocasionados por la pareja, habría optado por mudarse a España y dejar que la cuestión se resuelva a como dé lugar.
De acuerdo a los infidentes, el año pasado Ratti Repeto y Calandrelli comenzaron a atrasarse en el pago del alquiler y las expensas, por lo que tanto ellos como el dueño de la propiedad fueron suspendidos para realizar cualquier actividad del club. Para julio pasado, ya acumulaban más de 10 millones de pesos en expensas y unos 15 mil dólares en concepto de alquiler.
Además, habrían dejado de pagar los servicios como luz, gas y cloacas, que curiosamente y a contrapelo con lo que ocurriría con cualquier mortal, nunca les fueron cortados ni los medidores removidos. Al respecto aseguran que en este caso la deuda superaría largamente los tres millones de pesos, y que aunque recurrieron a planes de pago a nombre del propietario, jamás cumplieron con uno solo de esos pagos.
Idéntica actitud habrían adoptado respecto a la deuda por expensas: hubo una mediación por los 10 millones, pagaron la primera y si te he visto no me acuerdo. En la misma mediación, al parecer, se comprometieron a dejar la propiedad a fines de agosto, y hasta ahora, siguen instalados en el lugar.
A tal punto la vocación morosa incobrable de la pareja, que durante el verano no se habrían privado de enviar a sus dos pequeños a la colonia de vacaciones que habitualmente organiza el Mapuche para sus residentes. Los niños disfrutaron de la pileta, cine, teatro, juegos, cama elástica, gastos todos que ahora deberá afrontar el propietario. Y no conformes, dicen que repitieron la operatoria con otra socia -a la que convencieron para que les dejara usar su membrecía-, pero para las vacaciones de invierno. Cabe señalar que la señora todavía pena por el country para cobrar tanto esparcimiento ajeno.
Y como cereza de la torta, como dueña ella de una agencia de personal doméstico, tienen una señora cama adentro que se ocupa de los quehaceres hogareños y que no recibiría el mejor trato. Según los vecinos, la mujer, después de sus tareas, se retira a un cuarto que supo fungir de depósito de herramientas, sin ventilación, donde funciona la caldera que calefacciona la propiedad.
Resulta llamativo que una mujer como Ratti Repeto, que llegó a la LLA de la mano de Martín Menem -según comenta su esposo- después de un paso no muy destacado por Cambiemos, y que tiene pretensiones en la política que no bajan de una diputación, una senaduría o la mismísima intendencia de Pilar, haya llegado al punto que sus vecinos del Mapuche sostengan que ella y su esposo «tienen una estructura armada para joder gente».
Cabe agregar que, como dicen, la fruta no cae muy lejos del árbol. Su mentor y jefe político, «Martincito», como le dicen en LLA, carga sobre sus espaldas con más de una veintena de causas judiciales por su manejo del erario público.
Ambos, Menem y Ratti Repetto se declaran enemigos de la «casta» que vive de lo ajeno mientras se manejan como lo que tanto cuestionan.
Soy jubilado, discapacitado y no sé de qué manera poder resolver esto en un plazo breve. Actualmente me encuentro alquilando y de esa renta cubría mis gastos.



