Columnistas
En el Gobierno ya se preguntan si la visita del Papa no terminará perjudicando a Milei
Por Beto Valdez (*)

La visita de León XIV será netamente pastoral. “Nadie es dueño del acto”, advierten fuentes eclesiásticas ante los intentos de la política por controlar su agenda. El Papa no aceptará condicionamientos y hablará desde la doctrina social de la Iglesia sobre la pobreza, el trabajo, el endeudamiento y la creciente morosidad de las familias.
En sectores del oficialismo admiten en privado que, frente al deterioro social, quizás hubiera sido mejor para Javier Milei que la visita no se concretara en este momento. Temen que las definiciones del pontífice expongan fuertes diferencias con el plan económico del Gobierno y tengan un impacto político difícil de controlar.
En la Casa Rosada también genera inquietud su intención de visitar el Cottolengo Don Orione, otro lugar vinculado con sectores muy pobres y una cárcel. No terminan de comprender por qué León XIV insiste con esos destinos, que para la Iglesia representan gestos centrales de una visita pastoral.
Milei todavía no confirmó si estará en el acto de Luján. Axel Kicillof, en cambio, hizo saber que, si la Iglesia y el Vaticano consideran que su presencia puede provocar tensiones, está dispuesto a no asistir.
(*) Periodista político y de investigación



