Columnistas
Acerca de los imbéciles que dudan del atentado contra Nadia Beller (cometido por Cerimedo)
Por Christian Sanz (*)

El hecho fue tan brutal que quedó registrado en una cámara de seguridad: allí puede verse cómo un par de sicarios balean a una mujer llamada Nadia Beller, pareja del siempre oscuro Fernando Cerimedo.
Por si no fuera suficiente, el médico de la ambulancia que la atendió refrendó que efectivamente había sido baleada. Lo mismo hicieron los galenos de la Clínica de las Américas, el sanatorio de Bolivia donde está internada la mujer. Allí, en un documento que puede verse al pie,se indica que sufrió “heridas múltiples por proyectiles de arma de fuego”.
Más aún: de acuerdo al informe de marras, Beller ingresó a la clínica con heridas múltiples por proyectil de arma de fuego, con compromiso de mama derecha, brazo derecho y cuello y hombro izquierdo; una fractura expuesta conminuta de húmero derecho y una herida supraclavicular izquierda, sin evidencia radiográfica de compromiso óseo.
Lo mismo fue refrendado por la Fiscalía que investiga el atentado en cuestión, que advirtió que “Cerimedo creó las condiciones necesarias para que los agresores ejecutaran el ataque”.
Me crucé con un par en redes sociales, la mayoría “trolls”, o sea personas que carecen de identidad real. Es muy sencillo ganar las discusiones allí, porque rápidamente quedan sin argumentos. A los más insistentes, los invito a debatir “cara a cara”, y allí directamente desisten de avanzar en cualquier discusión.
Independientemente de ello, lo que sorprende es que haya quien se atreva a defender a un personaje tan oscuro como Fernando Cerimedo, que acumula causas judiciales de diversa índole: lavado de activos, instigación al delito, estafas. Y ahora, por si fuera poco, intento de femicidio.
Lo único que explicaría tal defensa a su figura es el hecho de que Cerimedo supo ser el creador y jefe de los trolls y bots mileístas, como él mismo admitió ante Hugo Alconada Mon en un reportaje publicado en diario La Nación en 2023.
Así y todo, queda mucho por explicar: los vínculos de Javier Milei y Santiago Caputo con el propio Cerimedo. Los lazos de este último con el ex espía Leonardo Scatturice y, por carácter transitivo, con sofisticados elementos tecnológicos que ingresaron al país para hacer espionaje.
La trama recién empieza a destaparse, y varios ya están sufriendo de insomnio.
(*) Periodista de investigación, director del portal Tribuna de Periodistas



